Gracias. Me uno a vosotros para reconocer a los custodios tradicionales de estas tierras y rendir mi respeto a los Ancianos del pasado, del presente y del futuro.
Es un privilegio conmemorar los 160 años de la Sociedad de San Vicente de Paúl en Australia Occidental, cuyo recorrido comenzó en 1865, apenas una década después de que se estableciera la primera Conferencia australiana en Victoria, en 1854, durante la fiebre del oro, y solo dos décadas después de que la Sociedad fuese fundada en las tumultuosas calles de París en 1833 por el beato Federico Ozanam y compañeros.
La Sociedad creció rápidamente, pasando de un grupo inicial de siete personas a 600 en pocos años, extendiéndose por todo el mundo, incluida Australia Occidental.
Hoy, la misión de la Sociedad sigue siendo esencial, ya que la pobreza y las dificultades persisten. En toda Australia, nuestros miembros, voluntarios y personal continúan sirviendo a Cristo en los pobres con amor, respeto, justicia, esperanza y alegría, impulsando una sociedad más justa y compasiva.
Este 160º aniversario nos invita a reflexionar sobre el pasado de la Sociedad, a valorar nuestros logros y a revitalizar nuestras esperanzas para el futuro. Desde unos comienzos modestos, la Sociedad en Australia ha crecido hasta superar las 1.000 Conferencias en todo el país, con 45.000 miembros y voluntarios y 7.500 empleados, además de unas 650 emblemáticas tiendas solidarias de Vinnies [vicentinos], más de 50 solo en Australia Occidental.
Aquí y en toda Australia, las Buenas Obras de la Sociedad abarcan desde ayudas de emergencia, furgonetas de reparto de comida, alimentos, vales de combustible y ropa, y apoyo comunitario, hasta alojamiento de emergencia, vivienda social, alojamiento a largo plazo para personas con enfermedades mentales, y servicios integrales como gestión de casos, asesoramiento financiero, orientación en adicciones y acceso a la educación y la formación.
Quisiera reconocer la enorme y dedicada red de más de 3.000 miembros, voluntarios y empleados que, solo el año pasado, ayudaron a más de 61.000 personas en Australia Occidental.
Tomemos también un momento para reconocer que, el año pasado, los miembros de Australia Occidental acumularon 616.591 horas de servicio a su comunidad.
Mención especial merece también la ayuda que prestáis a las personas que viven en los márgenes —aquellos sin hogar y con problemas de salud—. A través de Tom Fisher House, los centros Passages Youth Engagement Hubs, Wandjoo Bidi y los programas Vinnies Housing Plus y Rent Relief, habéis proporcionado alojamiento seguro y estable a muchos, y una vía hacia una vida mejor.
Y vuestros servicios de asesoramiento financiero atendieron a casi 1.500 personas en 21.000 sesiones de orientación, logrando que se condonaran casi 1,5 millones de dólares en deudas. Esto no solo supone un inmenso alivio para las personas con dificultades económicas, sino que también les proporciona habilidades financieras esenciales que podrán aplicar en el futuro.
Volviendo brevemente al ámbito político, el Consejo Nacional de la Sociedad, que tengo el privilegio de presidir, y nuestra Secretaría en Canberra, siguen abogando por una Australia más justa. Nos centramos en abordar las causas de la pobreza, la presión de la vivienda y la falta de hogar, así como en defender a los refugiados, solicitantes de asilo y a los pueblos originarios. También estamos incorporando a los niños y la eficiencia energética en nuestros esfuerzos de incidencia a nivel federal, además de reclamar una reforma fiscal (para mejorar el sistema de bienestar) y una reforma del juego.
Casi 200 años después, las palabras del beato Federico Ozanam siguen guiándonos:
“No debéis conformaros con aliviar a los pobres durante una crisis de pobreza; debéis estudiar su situación y las injusticias que provocaron tal pobreza, con el objetivo de lograr una mejora a largo plazo”.
Al honrar los 160 años de historia de la Sociedad en Australia Occidental y mirar hacia el futuro, celebremos nuestros logros, continuemos nuestra misión y luchemos por una Australia más justa para todos.
Sin la Sociedad de San Vicente de Paúl, Australia Occidental estaría empobrecida —y sin Australia Occidental, la Sociedad estaría menos completa.
En nombre del Consejo Nacional, gracias por vuestro compromiso y mis mejores deseos para este año del 160º aniversario y para el futuro.
Que Dios os bendiga a todos los que seguís las huellas del beato Federico Ozanam.
Por Mark Gaetani, Presidente Nacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl, en la cripta de la Catedral de Santa María, en Perth, el jueves 14 de agosto de 2025.
Fuente: https://www.vinnies.org.au/













0 comentarios