Evangelio y Vida para el 8 de octubre de 2025
“Señor, enséñanos a orar”
Jon 4, 1-11; Sal 85; Lc 11, 1-4.
Al meditar este evangelio, inmediatamente me vienen a mi mente estas preguntas: Cuando rezo el Padrenuestro, ¿sé bien lo que pido? ¿Cuántas veces he rezado el Padrenuestro? ¿Cuatro mil, diez mil, treinta mil veces? ¿Cuántas veces entonces he pedido “hágase tu voluntad”, “perdóname como perdono”, “venga tu reino”? ¡Imaginémonos pidiendo diez mil veces el mismo favor! Pero, ¿sabemos bien lo que pedimos?
Cuando pedimos que venga su Reino estamos pidiendo que venga Cristo y todo su Reino. En otras palabras, estamos pidiendo ver, pensar, actuar y ser como Jesús, y así hacer realidad sus palabras cuando dijo: “el Reino de Dios está entre ustedes” (Lc. 17, 21). Un reino que es vida en amor, en justicia, en paz.
Cuando pedimos que se haga su voluntad pedimos, ser santos, porque así estaremos abiertos y dispuestos a dejarnos llevar por su voluntad. Cuando pedimos el pan, ¿lo hacemos como necesitados, como un mendigo extendiendo la mano y que pide lo indispensable para vivir: techo, alimento y vestido? ¿También pedimos como pobres al Padre Dios el Espíritu Santo, el pan de la Palabra y de la Eucaristía?
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Benjamín Romo Martín, C.M.















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