Evangelio y Vida para el 16 de septiembre de 2025
“Danos, Señor, tu bondad y tu justicia”
1 Tim 3, 1-13; Sal 100; Lc 7, 11-17.
Hoy otra persona le roba el corazón a Jesús; ¡es una viuda desconsolada! Había perdido a su marido y ahora a su único hijo. Ante esas situaciones de dolor a Dios se le “escapa” siempre la bondad y su omnipotencia. Pasados los siglos, Él no ha cambiado. Nos sigue demostrando su amor y su misericordia.
Ante este Evangelio, podríamos remarcar la divinidad de Jesús e insistir en su poder, diciendo que solamente Dios puede volver a un joven a la vida; pero hoy preferimos poner de relieve su humanidad, para ver a Jesús como un hermano cercano, como un personaje que nos inspira la confianza de un buen amigo, que tiende la mano y nos ayuda.
Los cristianos hemos de saber imitar a Jesús. Debemos pedir a Dios la gracia de ser misericordiosos, ser hermanos y ser amigos para los demás, especialmente para los más necesitados. ¡Qué todo aquel que nos vea pueda contemplar la imagen amorosa de Jesús!
San Vicente de Paúl nos dice: “Todos los que amen a los pobres durante su vida, no tendrán miedo a la muerte”.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Arturo García Fonseca, C.M.















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