Evangelio y Vida para el 5 de septiembre de 2025
“Bendigamos al Señor, porque Él es bueno”
Col 1, 15-20; Sal 99; Lc 5, 33-39.
Jesús, con arte de buen maestro, nos advierte sobre el peligro de la comodidad interior. A veces nos acostumbramos a “ir pasándola”, “como sea”, el “ahí se va”, como mera rutina, sin arriesgar (“ya voy a misa”, “ya cumplo”).
¡Hay que renovarse también en la vida espiritual! La vida cambia y lo que animaba a mi alma hace años, quizá ahora la adormece.
El día de tu boda ¿vas a vestirte como en la Primera Comunión? ¡No!, ¿verdad? Entonces, ante Dios, ¿por qué te exiges como si fueras un niño(a) –incluso menos– y no como un hombre(mujer)?
Precisamente, Simón Pedro es amonestado cuando quiere alejar al Señor del camino del compromiso hasta la muerte: “Tus pensamientos no son los de Dios, sino de los hombres” (Mt 16, 23). Si podemos gozar, en nuestro compromiso, de paz y alegría, aprovechémoslo, porque somos odres nuevos para vino nuevo. Seguramente ya vendrán momentos de duro ayuno. No te olvides que tendremos siempre al novio con nosotros (Dios visita a su pueblo).
San Vicente nos dice: “Acostúmbrate a juzgar a las personas y a las cosas bajo la luz más favorable en todo momento y circunstancia, con la luz de Jesucristo”.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Arturo García Fonseca, C.M.















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