Evangelio y Vida para el 26 de agosto de 2025
“Descuidan lo más importante que es la justicia, la misericordia y la fidelidad”
Tes 2, 1-8; Sal 138; Mt 23, 23-26.
Señor, el único deseo de mi alma que valdría la pena saciar, sería el de conformar mi corazón con el tuyo. Pero, al mismo tiempo que poseo esta profunda ilusión, me dedico tan constantemente a perseguir aquellas metas que me obstaculizan tal deseo. Soy tan débil, frágil, voluble. Me conozco y al mismo tiempo no me conozco. El día de hoy cometo los errores que el día de ayer me había propuesto abandonar. Mis apegos se tornan cada vez más complicados y me encuentro lejos de la sencillez. Sí, como los fariseos, descuido lo más importante. Vivo continuamente mirando al exterior, no sólo mío, sino también el de los demás.
Quiero pedirte perdón por ceder constantemente a la tentación de construir mi día a día sin mirar alguna vez al cielo. Perdóname, Dios mío, por marchar tan inconscientemente hacia las cosas que me alejan de Ti. Aclárame la vista, para volver a Ti. Renueva mi esperanza de poder asemejarme a Ti. Ayúdame a vivir con sencillez y a buscarte siempre a Ti en todo lo que voy viviendo y haciendo.
Señor Jesús, ayúdame a buscar y a cumplir en todo momento tu voluntad.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Laura Ríos, Comedor Vicentino















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