“Que el mayor entre ustedes sea el servidor de todos”
Rut 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17; Sal 127; Mt 23, 1-12.
“Dicen y no hacen”. Jesús hablando a la gente hace ver la incoherencia entre palabra y práctica. Jesús enumera varios puntos que revelan dicha incoherencia: Algunos escribas y fariseos imponen leyes pesadas a la gente. Conocían bien las leyes, pero no las practicaban, ni usaban su conocimiento para aliviar la carga de la gente. Hacían todo para ser vistos y elogiados, usaban túnicas especiales para la oración, les gustaba ocupar sitios importantes y ser saludados en la plaza pública.
Si hay algo que a Jesús no le gusta son las apariencias que engañan. ¿Cómo combatir esta manera de ser? ¿Cómo debe ser una comunidad cristiana? Todos los trabajos y responsabilidades de la vida nuestra y de nuestros grupos y comunidades deben ser asumidos como un servicio: “El mayor entre ustedes que sea servidor de los demás”. No se trata por tanto de buscar poder, fama o prestigio, sino de favorecer siempre y en todo momento la fraternidad y la igualdad en nuestra condición de hijos e hijas de Dios.
Ésta es la ley: “Ustedes son hermanos y hermanas”. La fraternidad nace de la experiencia de que Dios es Padre de todos.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Laura Ríos, Comedor Vicentino













0 comentarios