“No serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes”
Gen 46, 1-7. 28-30; Sal 36; Mt 10, 16-23.
2 de diciembre de Isabel Vaughan Spruce es arrestada en Birminghan (Inglaterra) frente a una clínica abortista por sospecha de que estaba rezando mentalmente.
Vaya, no parece que las palabras de Jesús estén fuera de lugar en nuestro tiempo: Yo los envío como ovejas entre lobos. Los llevarán a los tribunales.
El lado bueno de la noticia es que aún hay creyentes comprometidos y valientes dispuestos a sacar la cara por la vida. No cabe duda de que la mujer estaba orando contra el aborto, aunque ella no estaba ejerciendo ninguna violencia ni era una amenaza. La violencia se estaba practicando al interior de la clínica abortista.
El lado malo de la noticia es constatar que sigue habiendo muchos lobos y muy agresivos en nuestros días. No; Jesús no envía a sus testigos a un mundo ávido de la verdad, sino a un mundo hostil, lleno de lobos que no aguantan la verdad, y que buscan a toda costa acallarla para mantener sus propios intereses.
Sean precavidos, dijo Jesús; no dijo sean cobardes. Sean sencillos, No tengan miedo de llamar a las cosas por su nombre.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Miguel Blázquez Avis C.M.









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