Contemplación: Lo mejor que podamos

por | Jun 29, 2025 | Contemplación SSVP USA, Formación, Sociedad de San Vicente de Paúl | 0 Comentarios

Este artículo apareció originalmente en ssvpusa.org

«Sirvan a los pobres lo mejor que puedan —enseñaba San Vicente— y dejen todo lo demás en manos de Dios» [SVP ES VII, 210]. Entendemos esto, acertadamente, como una exhortación a confiar en la Divina Providencia y a actuar con humildad, comprendiendo que «no podemos lograr nada de valor eterno sin la gracia de Dios» [Regla, Parte I, 2.5.1]. Cuán diferente esto de casi todo lo demás que hacemos en nuestras vidas y profesiones, donde los «resultados» son la única medida real del éxito.

Todo vendedor sabe que no importa lo mucho que trabaje, cuántas llamadas haga o qué presentaciones y propuestas tan fantásticas haga, si no cierra acuerdos y genera ingresos. Las ventas y los ingresos son muy fáciles de contar, de entender y de comparar con los de los demás. Fue por medidas mundanas como estas que los críticos de la Sociedad de San Vicente de Paúl del siglo XIX la acusaron de ofrecer la «caridad del vaso de agua».

A veces, también nosotros nos acusamos de lo mismo. «No tenemos suficiente dinero para ayudar de verdad». «No tenemos suficientes socios para hacer todas las visitas». «Las familias a las que alimentamos volverán a pasar hambre la semana que viene o el mes que viene».

Todas esas afirmaciones son ciertas, pero ninguna de ellas debería ser motivo de desesperación si realmente servimos a los pobres, en palabras de Vicente, lo mejor que podemos. El juramento hipocrático, respetado durante siglos por los médicos, no les obliga a curar o sanar, sino a tratar a los pacientes de forma ética, incansablemente y lo mejor que puedan. Como dijo Federico, «la misma autoridad que nos dice que siempre habrá pobres entre nosotros es la que nos ordena hacer todo lo posible para que dejen de haberlos» [Federico Ozanam, De la limosna, artículo aparecido en el periódico l’Ère Nouvelle en diciembre de 1848]. Al igual que un médico no puede prometer curar a los enfermos, nosotros no podemos prometer acabar con la pobreza, ni siquiera la de una sola persona. Solo podemos prometer que lo intentaremos con todas nuestras fuerzas.

Entonces, ¿qué es lo más que podemos hacer como vicentinos? Nuestros dones y talentos, nuestro tiempo y nuestros tesoros varían mucho de un vicentino a otro y de una Conferencia a otra, pero cada uno de nosotros, y cada uno de nuestros semejantes, ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, y Dios es amor.

Lo mejor que podemos hacer, entonces, es amar, y si nuestra caridad es un vaso de agua, es agua extraída de un pozo sin fondo, y ofrecida a todos aquellos que tienen sed del amor de Dios. Podemos quedarnos sin dinero, podemos quedarnos sin comida, podemos incluso quedarnos sin tiempo, pero nunca nos quedaremos sin esperanza porque nunca nos quedaremos sin amor. Servimos a través de nuestros actos de amor, y a través del amor Dios también actúa. Por eso Vicente nos enseña que «Dios no mira el resultado del bien que se emprende, sino la caridad [el amor] que uno pone en ello» [SVP ES I, 255].

Contemplar

Cuando siento que mi servicio ha sido insuficiente, ¿he sido insuficiente en mi amor?

Por Timothy Williams
Director Senior de Formación y Desarrollo de Liderazgo
Sociedad de San Vicente de Paúl USA.

Etiquetas:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

homeless alliance
VinFlix
VFO logo

Archivo mensual

Categorías

FAMVIN

GRATIS
VER