«Los problemas relacionados con la vivienda no existen de forma aislada, y las soluciones tampoco deberían hacerlo».
Son palabras de Misha Khan, Directora de Desarrollo Estratégico de la Red Nacional por el Derecho a la Vivienda, en su intervención en la conferencia del International Journal on Homelessness (IJOH) [Revista Internacional sobre el Sinhogarismo] el pasado mes de enero en la Universidad Alberto Hurtado de Santiago de Chile. Coorganizada por el Institute of Global Homelessness, la conferencia fue una oportunidad para que expertos de todo el mundo se reunieran para compartir conocimientos y reflexionar de forma crítica sobre las mejores formas de acabar con el sinhogarismo.
La simple afirmación de Misha era pertinente. Con 150 millones de personas sin hogar en todo el mundo, se trata de un problema social urgente. Trasciende las fronteras geográficas y se entremezcla con factores económicos, políticos y sociales globales. Si queremos acabar con el sinhogarismo, es vital compartir conocimientos, experiencias y perspectivas de diferentes contextos.
La conferencia IJOH, que reúne a más de 400 personas de 30 países, hace precisamente eso. La conferencia facilita un intercambio de conocimientos global e integrador entre personas con experiencias vitales, investigadores y profesionales. El fomento de la innovación es una de las prioridades de la conferencia. Como dijo Gabriela Rubilar, directora de CISCAL, en su discurso de clausura, la conferencia fue una oportunidad para los asistentes de «re-encontrarse, de re-encantarse, de re-descubrir su pasión por… transformar una realidad tremendamente hostil, injusta y, por supuesto, global».
Una de las sesiones que destacó cómo las organizaciones estaban transformando esta injusta realidad mundial fue la organizada por la Fundación Citi. Mediante la presentación de actuaciones innovadoras de ocho países, entre ellos el Reino Unido, Malasia y Guatemala, la sesión destacó cómo la falta de vivienda se interrelaciona con cuestiones como el cambio climático y la migración. Cooperación Comunitaria habló de su labor en la reconstrucción de desastres naturales liderada por la comunidad, trabajando con comunidades indígenas en México utilizando métodos tradicionales de vivienda y técnicas de construcción sostenibles. Micro Rainbow International Foundation compartió información sobre su proyecto de viviendas seguras para solicitantes de asilo y refugiados LGBTQIA+ en el Reino Unido.
Por otra parte, escuché a Leigh Zachary Bursey, un coordinador de viviendas de apoyo que ha vivido la experiencia de quedarse sin hogar. Empezó diciendo que «a menudo, las conferencias tienen un componente de experiencia vivida, pero las personas con experiencia vivida acaban sentadas al margen», antes de reconocer cómo, en la conferencia de IJOH, las perspectivas de las personas con experiencia de vida estaban en el centro mismo. Estas personas participaron como expertos en el comité de planificación de la conferencia, presentaron sus trabajos y moderaron sesiones temáticas interactivas.
También tuve la oportunidad de visitar algunos proyectos en Santiago, como Nuestra Casa, un servicio de alojamiento con respaldo para un máximo de 30 hombres. La vibrante energía de la casa era contagiosa, y fue fascinante escuchar cómo los residentes colaboran en la gestión de su hogar, incluso asumiendo por turnos la responsabilidad de la seguridad durante la noche. Fue útil y oportuno visitar también una casa de recuperación para mujeres, ya que Depaul Ucrania está a punto de abrir su primer proyecto de vivienda para mujeres que duermen en la calle, y ahora tengo algunas ideas nuevas para compartir.
En la sesión de clausura, pensé en estos días de formación y colaboración. Ha sido refrescante ver que la comunicación se aleja del norte global, y el contacto con quienes trabajan para acabar con el sinhogarismo en todo el mundo ha sido inspirador. Sin embargo, esto no bastará para resolver el problema. El reto ahora es cómo convertir esta inspiración en acción. Para ello es fundamental evaluar críticamente y cuestionar lo que hacemos, cómo lo hacemos y con quién lo hacemos.
Parte de este proceso consistirá en reconocer las complejidades del sinhogarismo tanto a nivel local como en su calidad de crisis mundial, garantizando que las soluciones integren conocimientos, experiencias y perspectivas procedentes de contextos diversos. Tendremos que seguir incrementando la cooperación entre los esfuerzos locales y mundiales, pero también intentar ampliar aún más con quién trabajamos, teniendo en cuenta la tecnología, el sector privado y los departamentos gubernamentales con los que no trabajamos habitualmente. Si nos aseguramos de que las soluciones a la falta de vivienda no existen de forma aislada, podremos garantizar que todo el mundo, en todas partes, tenga un lugar al que llamar hogar.
Mark Robinson, Director de Programas Internacionales, Depaul International
Fuente: https://int.depaulcharity.org/













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