“¿Qué está permitido hacer en sábado, el bien o el mal?”
Heb 7, 1-3. 15-17; Sal 109; Mc 3, 1-6.
Jesús sigue confrontando la equivocada mentalidad judía de poner, por encima del bien de la persona, el cumplimiento de las tradiciones. Ahora se trata de una curación, cosa que tampoco estaba permitida en sábado. A quienes están esperando que incumpla la ley para acusarlo les hace una pregunta más o menos así: ¿De qué se trata la religión, la ley toda o el precepto del sábado? ¿De hacer el bien o de hacer el mal? ¿De iluminar la vida de los hombres o de oscurecerla? ¿Qué es lo que Dios quiere para ustedes, para todos?
Ellos no responden, entonces manda al hombre con la mano paralizada ponerse en el centro (así como estaba en el corazón de Dios), “los miró indignado y entristecido”, y lo sanó.
Los enemigos entonces se pusieron a tramar cómo acabar con Jesús. Mientras Él regeneraba la vida de este hombre, ellos tramaban la muerte. ¿De qué lado está Dios? ¿De qué lado está la razón? ¿Y de qué lado están los gobiernos, los emporios trasnacionales, los consorcios financieros, los multimillonarios de la tierra, los fabricantes de armas, los jefes de los cárteles y todos los que siembran muerte? ¿Y de qué lado estamos nosotros?
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: P. Silviano Calderón Soltero, C.M.
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