Evangelio y Vida para el 7 de julio de 2024
“No desprecian a un profeta más que en su tierra”
Ez 2, 2-5; Sal 122; 2ª Cor 12, 7-10; Mc 6, 1-6.
Jesús llegó un sábado a la sinagoga de Nazaret, su tierra, donde vivía su familia, pero ese día sus palabras dejaron a la gente “escandalizada”, es decir, incomodados con Jesús y su enseñanza.
Les deja muy pensativos y confundidos, “¿de dónde le viene esa sabiduría?”. No ha tenido ningún “rabí” brillante y entre sus parientes todos son gente normal. “¿Y los milagros de sus manos?”. Si no ha tenido maestros brillantes y hace prodigios inexplicables, este poder no puede venir de Dios, concluyen rápidamente más bien motivados por su corazón obstinado en seguir sus costumbres religiosas con las que se sienten seguros de su salvación, y por eso no se abren al don de la gracia que Dios les ofrece en Jesús, su enviado. Tal es su rechazo, que no lo llaman como era la costumbre, en referencia al padre, sino en referencia a la madre, lo cual era, en su cultura, una manera de despreciar: “El hijo de maría”.
Señor Jesús, haznos humildes y abiertos a tu propuesta de vida, aunque nos incomode. Amén.
Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Rosendo Martínez Flores C.M.















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