Novena a san Vicente de Paúl 2022: Día 9

por | Sep 26, 2022 | Formación, Reflexiones | 0 comentarios

Oración:

¡Oh Dios, Padre amoroso! Que por tu gran bondad nos has llamado a ser Evangelizadores de los pobres, siguiendo los caminos de tu Hijo amado Jesucristo, ayúdanos, con el ejemplo de San Vicente de Paúl, a ser diligentes y audaces ante las necesidades de nuestros hermanos, con un corazón sensible ante los sufrimientos. Concédenos, por tu Espíritu Santo, ser capaces de anunciar, practicar y testimoniar el Reino de Dios en todos los lugares del mundo, para que ninguna periferia se prive del anuncio gozoso de la Salvación.

Que al contemplar a tu Hijo hecho hombre, podamos pasar de la mesa de la Palabra y de la mesa de la Eucaristía a la mesa de los Pobres, para compartir con los demás el Pan de Vida. Danos la capacidad de ser hombres y mujeres que encarnemos una verdadera espiritualidad para responder a los desafíos de hoy, en medio de esta pandemia y sus consecuencias. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Oración a san José

(propuesta por el papa Francisco en el año de san José)

Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.

Padre Nuestro…

Oración a la Virgen:

(De los escritos de san Vicente de Paúl)

Santísima Virgen María ayúdanos a estar dispuestos a practicar las máximas evangélicas, te pedimos que llenemos de ellas nuestro espíritu, llenemos nuestro corazón de su amor y vivamos en consecuencia. Por tu intercesión ya que, mejor que ningún otro, penetraste el sentido de esas enseñanzas y las practicaste. Para esperar que, al vernos aquí en camino de vivir según estas máximas, nos serán favorables en el tiempo y en la eternidad.

¡Oh, santísima Virgen, pide al Señor este favor, pídele una verdadera pureza para nosotros, para toda la familia vicentina! Esta es la súplica que te hacemos. Amén.

Dios te salve…. Gloria…

NOVENO DÍA

San Lázaro – 1660

Signo: Algunas velas, un crucifijo, algunos elementos que recreen la ancianidad, imágenes de la casa de San Lázaro (la antigua)

¿Te acuerdas cuando hace ocho días partimos con San Vicente de Paúl, un niño que dejó su casa paterna para ir a estudiar a una ciudad muy distinta a su pequeño pueblito? Creo que hemos caminado mucho con san Vicente y hemos regresado a su casa en París, llamada San Lázaro, ya no es niño ni joven, ni adulto, tiene 80 años y está en su lecho, pero tiene una sonrisa muy grande porque recuerda con amor todo su trabajo incansable, ven miremos sus recuerdos de sus últimos días.

Canción: Vicente de Paúl en ti vemos a Dios. 

Iluminación Bíblica: Toma tu Biblia viajero y busca el texto Rom 8, 31-39

Reflexión:

«Yo mismo, aunque ya soy viejo y de edad, no dejo de tener dentro de mí esta disposición, y estoy dispuesto incluso a marchar a las Indias para ganar allí almas para Dios, aunque tenga que morir por el camino o en el barco»

(XI, 281).

Nunca nos deja de sorprender San Vicente, no sólo esa caridad que irradió en todos los hombres y mujeres de su época sino también en los hospitales, orfanatos y escuelas. Su espíritu ferviente, incluso en los últimos días de su vida, fue un largo camino, fueron cientos de miles de kilómetros en busca de Jesucristo, ese que él encontró en la persona de los más pobres, en los vulnerables, en los sencillos de corazón.

Pero san Vicente tuvo una audacia como ninguno: sus amigos los pobres eran atendidos gracias a todas las gestiones que hacía san Vicente con las clases altas y pudientes de su época, fue estimado por el Rey y la corte real, era amigo de los más altos funcionarios, pero sencillo, hasta el hecho de llevar con orgullo su sotana un poco ajada y maltrecha.

Pero llega el momento de despedir a nuestro padre Vicente de este mundo temporal, tendrá una peregrinación hacia la Misión del Cielo, desde allá seguirá bendiciendo y acompañando todas las obras que se le han confiado a su patronazgo, aquí quedamos en su habitación en San Lázaro, mientras lo lloran todos sus hijos e hijas espirituales y nosotros más acá en el tiempo, nos alegramos profundamente de celebrar su fiesta el día de mañana.

Preguntas:

  • ¿Qué aprendí en esta peregrinación con San Vicente?
  • ¿Cómo quiero pasar el resto de mis días?
  • ¿Me siento confiado en que Jesús guiará mis pasos constantemente?

Gozos

“San Vicente de Paúl, enciende en nosotros el fuego de la caridad”

Fuego de la caridad, desde el campo a la ciudad,
como campesino o preceptor; de misionero a fundador.
La llama ardiente de tu celo, nos pone en la misión de quitar el velo
a los esclavos y a los afligidos, a quienes damos el Evangelio.

Tus hijos e hijas llevan con pasión tu heraldo,
en el firmamento luz ponderosa de tu amor nos guía
con la fuerza imperativa de amar sin miedo,
a quien sediento por la justicia corría.

En el horizonte nos invitas a fijar mirada,
amor efectivo reclaman los pobres;
que sea nuestra caridad inventiva y cimentada
para dar a Cristo en la tierra un mundo sin distinciones.

Padre de los pobres, predicador infatigable
del celo por las almas compártenos ejemplo;
para dar a los pobres testimonio fiable
que conduzcan al hombre a verdadero templo

¡El pueblo muere de hambre y se condena!
Urge llevar el pan con justicia,
que sólo por nuestro amor
los pobres nos perdonarán.

¡Oh Vicente de Paúl! Que no se halle en nosotros
un amor que sea subjetivo, ¡donativo debe ser!,
con el esfuerzo de nuestro brazos,
y en la frente el sudor, para dar a conocer al prójimo
el amor de nuestro Dios.

Misión y Caridad son las alas
que te llevaron al cielo,
a tu entrada, pobres y ricos te esperaban.
Gozosos tu hijos, mientras Cristo te coronaba
de laureles y santidad, padre y apóstol,
la Iglesia en ti se reflejaba.

Oración final al corazón de san Vicente de Paúl:

Oh Corazón de San Vicente que sacaste del Sagrado Corazón de Jesús, la caridad que tú derramaste sobre todas las miserias morales y físicas de su tiempo, alcánzanos de jamás dejar pasar a nuestro lado miseria alguna sin socorrerla.

Haz que nuestra caridad sea respetuosa, delicada, comprensiva, efectiva como fue la tuya. Pon en nuestros corazones una fe viva que nos haga descubrir a Cristo sufriente en nuestros hermanos desventurados.

Llénanos del celo ardiente, luminoso, generoso que jamás encuentre dificultad alguna en servirlos. Te lo pedimos, oh Corazón de Jesús por la intercesión de aquel, cuyo corazón no latía ni actuaba más que por impulso del tuyo. Amen

Descarga la novena completa pulsando aquí.

Etiquetas:

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

homeless alliance
VinFlix
VFO logo

Archivo mensual

Categorías

Sígueme en Twitter

colaboración

Pin It on Pinterest

Share This