últimas noticias sobre el COVID-19

Ser vicentino: una Cuaresma constante

por | Feb 23, 2021 | Formación, Reflexiones | 0 comentarios

Durante el Tiempo de Cuaresma, la Santa Iglesia invita a los fieles a vivir, con mayor intensidad, algunos aspectos que elevan el espíritu, ayudan en el camino de la conversión y reconectan a las personas con Dios: la oración, el ayuno, la penitencia y la limosna (caridad). Para los miembros de la Sociedad de San Vicente de Paúl, al igual que para las distintas ramas de la Familia Vicentina, la práctica de estas recomendaciones es ya algo frecuente y regular, deseable a lo largo de todo el año.

La oración es la nota clave del cristiano y del vicentino porque, sin oración, la actividad caritativa se convierte en mero activismo social o asistencialismo. Sin oración, el creyente se vacía espiritualmente y nunca podrá ser levadura en la masa (Lc 13,21) ni sal o luz del mundo (Mt 5,13-14). La oración renueva el espíritu, alivia el sufrimiento y acerca a las personas a Dios. En estos tiempos de pandemia, la invitación a la oración se hace aún más presente, especialmente para aquellos que han perdido amigos y seres queridos. Recurrir a Dios en la oración es el camino más poderoso para la conversión (Mt 7,7-8).

La penitencia, por su parte, tiene como objetivo la reconciliación con Dios y los hermanos, al recibir el perdón de los pecados. Como establece el precepto de la Iglesia, el sacramento de la Penitencia (confesión) debe realizarse al menos una vez al año, a ser posible durante la Cuaresma. Un buen examen de conciencia ayuda al arrepentimiento y la búsqueda de una confesión sacramental verdaderamente liberadora. Estar en sintonía con Dios a través de la penitencia es una disposición fundamental para mejorar las virtudes (Judith 8,14). Un vicentino que no se confiesa se enfría lentamente en la fe y se aleja de lo sagrado.

El ayuno es otra práctica que, al promover la mortificación (una de las virtudes enseñadas por Vicente de Paúl), subraya la pequeñez de cada cristiano frente a la grandeza divina. El ayuno, que muchas personas realizan todos los viernes dentro de la tradición cristiana católica, es una forma de buscar la santidad más vivamente, a través de la humildad y el desprendimiento de los bienes materiales. El ayuno es también una “experiencia de pobreza”, como nos enseña el papa Francisco en el Mensaje de Cuaresma de este año, pues “quien ayuna se hace pobre con los pobres”. Además, el ayuno refuerza el carácter solidario de la Cuaresma (Is 58,3).

Por último, la práctica de la limosna (caridad) es el sello de todo vicentino. Al acoger a quienes sufren algún tipo de pobreza o vulnerabilidad, el vicentino trata a las personas con igualdad y respeto, ayudándolas a superar las dificultades transitorias de su vida, no sólo en la parte material o económica, sino, sobre todo, en los aspectos morales y espirituales (1 Cor 13,13). Como dice el papa: “la caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión” (Mensaje para la Cuaresma 2021).

Debido a la crisis mundial provocada por la pandemia del Covid-19, este año la Cuaresma se vivirá con ciertas adaptaciones, pero sin olvidar nunca sus principios básicos. Es necesario ser creativo para vivir la Cuaresma frente a las actuales restricciones de salud. El propio papa enseña: “En un contexto tan incierto sobre el futuro, ofrezcamos con nuestra caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo” (Mensaje para la Cuaresma 2021).

Frente a todos los argumentos descritos anteriormente, es claro afirmar que los vicentinos viven una “Cuaresma constante”. Estas recomendaciones son elementos inseparables del modus operandi vicentino, una vez que son buscadas incesantemente por todos los que forman parte de la SSVP y de la Familia Vicentina. Esta postura debe ejercerse no sólo ante los pobres, sino también entre nosotros, hermanados como jornaleros del Reino. Nuestro testimonio de vida y de búsqueda de la santidad servirá de ejemplo para muchos de nuestro entorno. ¡Os deseo una provechosa Cuaresma a todos!

Renato Lima de Oliveira
16º Presidente General de la Sociedad de San Vicente de Paúl

Etiquetas:

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

homeless alliance
VinFlix
VFO logo

Archivo mensual

Categorías

Noticias de .famvin y de otras webs vicencianas, en varios idiomas

Sígueme en Twitter

colaboración

Pin It on Pinterest

Share This