La pandemia nos puso mascarillas, la espiritualidad vicentina nos expuso nuevos rostros

Durante la pandemia el Instituto de Desarrollo Vicentino – IDV, se reunía para orar y reflexionar sumergidos en la vida y obra del Sr Vicente. Necesitábamos pedirle a Vicente de Paúl nos diera respuesta para seguir aggiornando su espiritualidad desde y entre nosotros. Reflexionamos el tema: “La ¿pandemia? en tiempos de Vicente: Reflexión y Acción”.

Fue cuestionante recordar que en tiempos de Vicente se vivía también otra emergencia sanitaria: Estamos hablando de la PESTE NEGRA. Allí también se tomaron entre otras, estas medidas: aislamiento social (ejemplo: ¡un muro de la peste en el Comtat Venaissin!), la separación de los enfermos en los hospitales, la desinfección y la fumigación de las casas, la desinfección del correo y las monedas la creación de hospitales fuera de los muros, sin olvidar la incineración de los muertos. Hoy es el estado de emergencia, confinamiento y distanciamiento social, el lavarse las manos, los protectores faciales, etc (¡Que coincidencias! ¿verdad?).

La respuesta de Vicente ayer, es un compromiso vicentino hoy

San Vicente después de los estragos de la peste en la casa de Génova dirigió estas palabras que hoy queremos hacer nuestras en los nuevos “puestos” en el aquí y ahora de nuestra labor profesional y laboral, Vicente dijo: “¡Quiera la bondad de Dios escoger él mismo las personas que desea enviar para ocupar sus puestos y que él las anime con el mismo espíritu! ¡Confianza,… tengamos mucha confianza en Dios!” (Repetición de oración del 23 de septiembre de 1657. Vicente calibró las gigantescas dimensiones de la catástrofe. La operación de socorro tenía que ser proporcionada a las necesidades. Puso a la comunidad en estado de penitencia. Recordando el texto de Joel, ordenó a sus sacerdotes orar por las calamidades del pueblo, y para contribuir en la medida de sus fuerzas al alivio de los males, impuso a la comunidad diversas privaciones.  En principio hacían falta cuatro cosas: 1° RECAUDACIÓN DE FONDOS, 2° CAUCES DE DISTRIBUCIÓN, 3° INFORMACIÓN SOBRE LAS NECESIDADES Y 4° SERVICIO DE ENLACE. He aquí una estrategia de intervención social, un  método sencillo y profundo, es el GRAN APORTE  del Sr Vicente en Tiempo de Peste, hoy diríamos en tiempo de COVID 19; ¿Este modelo de intervención social en emergencia sanitaria como Vicentinos podríamos asumir?

Diálogos vicentinos…

Era necesario fortalecernos en “ser una institución responsable y comprometida con el desarrollo humano y su entorno socioeconómico, con la justicia social caracterizada por la defensa de las libertades y derechos económicos, civiles, culturales y ambientales, inspirados en los valores cristianos y vicentinos” (Visión del IDV). Una Asociación Civil Católica que fundamenta su marco ideológico en el pensamiento social cristiano participativo, los principios de la Doctrina Social de la Iglesia: la ley natural, las sagradas escrituras, aporte y métodos de las ciencias sociales, con la finalidad de promover la transformación de la realidad en una sociedad lo más cercana a la vivencia de la Responsabilidad, Honestidad,   Compromiso, Caridad, Justicia y Libertad, 6 valores que los asumimos institucionalmente a vivenciarlos mediante el respeto a la dignidad de la persona y los derechos humanos.

La festividad de San Vicente era el momento propicio para esta reflexión desde nuestro Aquí y Ahora. Entre nosotros hay pedagogos, administradores, filósofos, teólogos, economista, etc que hacia nuestro compromiso plural y exigía nuestra intervención multisectorial; por ello, hicimos “Diálogos Vicentinos” previo a la festividad de San Vicente, donde compartimos:

  • San Vicente de Paul y los retos de la educación: Enrique Blanco Tercero
  • Las Virtudes vicentinas: Eduardo Mendoza García
  • San Vicente de Paul y Compromiso político: Luis Céspedes Medrano
  • La Responsabilidad social en San Vicente de Paul: Carlos Herrera Roque
  • El Desarrollo Humano en San Vicente de Paul: Víctor Hugo Sebastián
  • Vicentinismo: Filosofía Teología y espiritualidad: Richard Orozco Contreras
  • Retos de ser vicentino hoy: Luis Enrique Domínguez Alor

Esperar el futuro, construyendo el presente…

En cuarentena solo encontramos la proliferación de noticias penosas y la desesperanza podía ser también pandémica. Era urgente y necesario  el redescubrimiento de las infinitas zonas luminosas que hay en las gentes y cosas que nos rodean. Es urgente testimoniar una experiencia de apasionada comunicación de Buenas Noticias, prueba de que es posible descubrir zonas luminosas en la aventura humana que invitan a alzar los ojos y mirar el futuro con esperanza.

El liderazgo social vicentino quizá sea la respuesta que nuestra sociedad algo desesperanzada necesite. Asumido ello, decidimos dar un siguiente paso: el Encuentro de líderes Vicentinos que será un espacio de encuentro y reflexión sobre Liderazgo y desarrollo social, El Liderazgo social en el Perú y El liderazgo social Vicentino. Un momento también para hacer distinciones honorificas de reconocimiento y  premiación  a las personalidades, comunidades o instituciones que han evidenciado un desempeño excepcionalmente destacado en aspectos relacionados con los valores éticos, cristianos y la espiritualidad vicentina encarnada multisectorialmente y que han realizado contribuciones significativas a la sociedad como fruto de un liderazgo vicentino. Se trata pues de identificar y reconocer esas zonas luminosas que tantos líderes vicentinos, algunos anónimos, han logrado ser y hacer.

Todo líder Vicentino  debe saber que Jesús revela a Vicente de Paul el servicio a los pobres como camino de santidad y esa vocación  que incluye llamada y respuesta no es otra que la construcción del Reino en el aquí y ahora, históricamente bien encarnada como Jesús cuando entro en nuestra historia y se hizo pobre (Kenosis). El Líder Vicentino es misionero cuando sale de sí mismo, se descentra, para ir al encuentro del otro, a la periferia, a la otra realidad del pobre para que “dando la vuelta a la medalla veamos   con las luces de la fe que son ésos los que nos representan al Hijo de Dios” (SVP). Como dijo nuestro poeta peruano César Vallejo, “hay, hermanos y hermanas, muchísimo que hacer», y estamos solo en el inicio de esta nueva normalidad de este nuevo futuro.

Finalmente, He ahí la tarea para todos los que bebemos de la espiritualidad Vicentina y como IDV la hacemos nuestra: hacer vida, historia, realidad estas palabras: «Amemos a Dios, hermanos míos; amemos a Dios, pero que sea a costa de nuestros brazos, que sea con el sudor de nuestro rostro», esto no es sino «Hacer efectivo el Evangelio» pero siempre con sencillez y humildad porque  El ruido no hace bien y el bien no hace ruido” y jamás olvidemos que  “Dios ama a los pobres y por consiguiente a quienes aman a los pobres”, he allí la dimensión teleológica del IDV como nuevo fruto de la espiritualidad vicentina “No podemos asegurar mejor nuestra felicidad que viviendo y muriendo en el servicio de los pobres”

Enrique Blanco Tercero

Etiquetas: coronavirus

1 comentario

  1. Joaquín vasquez

    Don Enrique, nos ha gustado mucho ese mensaje de vida, es como de vemos vivir los vicentinos y seguir con el ejemplo que san Vicente de Paúl nos dejó. Bendiciones y un fraternal abrazo.

    Responder

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