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Las dos doctrinas sobre el progreso

por | Nov 2, 2020 | Federico Ozanam, Formación, Javier F. Chento, Reflexiones | 0 comentarios

Os invitamos a descubrir a través de sus propios escritos a Federico Ozanam, cofundador de la Sociedad de San Vicente de Paúl y uno de los miembros más queridos de la Familia Vicenciana (al que, tal vez, aún conocemos poco).

Federico escribió mucho en sus poco más de 40 años de vida. Estos textos —que nos llegan de un pasado no muy lejano— son reflejo de la realidad familiar, social y eclesial vivida por su autor que, en muchos aspectos, guarda similitudes con la que se vive actualmente, muy en particular en cuanto se refiere a la desigualdad y la injusticia que sufren millones de empobrecidos en nuestro mundo.

Comentario:

Las palabras de Federico pueden sonar duras, pero no menos que las del mismo Jesucristo:

Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos[1].

Aunque parece que se trata de asuntos distintos (el progreso y el seguimiento a Jesús), el paralelismo es evidente. Jesucristo nos indica que el camino del seguimiento no es fácil, que acarrea dificultades, que ser un verdadero seguidor supone esfuerzos:

Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adondequiera que vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». A otro le dijo: «Sígueme». Él respondió: «Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre». Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios». Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa». Jesús le contestó: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios»[2].

Jesús nos señala que, para un cristiano, lo más urgente e importante es anunciar y construir el Reino de Dios; nada ni nadie está por encima de esto.

Y, ¿cómo es el Reino de Dios? Ciertamente muy distinto a los del mundo. En él, Jesús, el único Rey, es el servidor de todos, y nos pide que nosotros hagamos igual: ser servidores de los demás. Un reino donde «los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva»[3]. ¡Qué buen programa para cualquier vicenciano!

Si lo pensamos bien, las palabras de Federico no están alejadas de las reflexiones que hemos hecho sobre los textos bíblicos. ¿Qué es el progreso para Federico? Construir un mundo mejor para todos, con esfuerzo y sacrificio. No es un gran programa para un político, pero es el único programa posible para un cristiano. Si queremos ser seguidores de Jesús y transitar por su senda, no nos queda más que asumir que este camino no va a ser sencillo.

Son muchos los textos de la Doctrina Social de la Iglesia que hablan de este aspecto[4]. El progreso ha de ser un derecho para todos los hombres, no solo para unos cuantos. Además, la Iglesia insiste en el valor y la dignidad de la persona, y no solo en identificar el progreso con el desarrollo económico:

El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Por ser auténtico, debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. Con gran exactitud ha subrayado un eminente experto: «Nosotros no aceptamos la separación de la economía de lo humano y el desarrollo de las civilizaciones en que está inscrito. Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera»[5].

Sugerencias para la reflexión personal y el diálogo en grupo:

  1. ¿Cuáles son los peligros que nos acechan y nos tientan para caer en la «otra doctrina»: en la sensualidad, en el egoísmo, en el pensar solo en nosotros mismos?
  2. Si es así, ¿cómo evitarlos? Y, ¿qué podemos hacer para volver al sendero que Jesús nos invita a transitar?
  3. ¿Qué lugar tiene en mi vida la construcción del Reino de Dios?

Notas:

[1]   Mt 7,13-14.

[2]   Lc 9,57-62.

[3]   Mt 11,5.

[4]   En el índice analítico del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, existe un amplio y exhaustivo ítem dedicado al progreso. El Compendio está disponible en https://goo.gl/mPRs84 (último acceso: 30 de octubre de 2020).

[5]   Pablo VI, Populorum Progressio, § 14.

Javier F. Chento
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