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La decisión de amar, momento a momento

por | Jun 17, 2020 | Dee Mansi, Formación, Reflexiones | 0 comentarios

A nivel local, la gente ha llegado al Banco de Alimentos, sorprendida por tener que pedir comida. El sentimiento de vergüenza es palpable.

«UNA DECISIÓN DE AMAR MOMENTO A MOMENTO»

El mayor mandamiento de todos, junto con la más grande pregunta vicenciana.

Aquí, en el Reino Unido, la Semana del Voluntariado es un evento popular de larga historia en el sector del voluntariado, establecido en 1984. Es apoyado y celebrado por pequeñas organizaciones de base, así como por grandes y conocidas organizaciones benéficas, que unidas organizan cientos de eventos por todo el Reino Unido. Estos eventos muestran y reconocen a los voluntarios y la contribución del voluntariado en nuestras comunidades.

Gráficamente, en la parte superior vemos una versión moderna del Mandamiento más grande… Marcos 12,28-34, amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas (Deuteronomio 6,4-5) y amar a tu prójimo como a ti mismo (Levítico 19,18).

Junto con la Gran Pregunta Vicenciana («¿Qué se debe hacer?»), es lo que motiva a los voluntarios a ayudar a los demás. Actuar juntos contra todas las formas de pobreza (lema de la AIC), transformando la preocupación en acción (lema de la SSVP).

Durante la Semana del Voluntariado, la presidenta de la AIC, Helen O’Shea, hizo un Facebook Live para mostrarnos el Banco de Alimentos de su parroquia. Similar a nuestro Banco de Alimentos de la AIC, actúa en colaboración con otras organizaciones de su zona. Nuevas voluntarias se han presentado para unirse a los esfuerzos de alimentar a las personas y a las familias durante esta crisis pandémica. En la parroquia de Helen, 24 nuevas personas se han ofrecido como voluntarias, motivadas por los esfuerzos en reponer los estantes y llevar comida a las personas «protegidas» que son vulnerables.

El 29 de mayo de 2020, el papa Francisco reconoció la labor de millones de voluntarios y trabajadores anónimos que trabajan apoyando a los que se encuentran en dificultades en todo el mundo. «Pienso en las personas, sobre todo mujeres, que multiplican el pan en los comedores comunitarios cocinando con dos cebollas y un paquete de arroz un delicioso guiso para cientos de niños, pienso en los enfermos, pienso en los ancianos. Nunca aparecen en los grandes medios. Tampoco los campesinos y agricultores familiares que siguen labrando para producir alimentos sanos sin destruir la naturaleza, sin acapararlos ni especular con la necesidad del pueblo. Quiero que sepan que nuestro Padre Celestial los mira, los valora, los reconoce y fortalece en su opción».

Localmente, la gente se ha acercado, sorprendida por tener que pedir comida. Los padres de la escuela local hablan de sentirse «avergonzados» e intentan ir a otros bancos de alimentos, sólo para encontrar que sus amigos y vecinos también están allí. En una reciente reunión de Zoom, los voluntarios vicencianos debatían sobre cómo se vería y sentiría nuestro mundo cuando finalmente saliéramos de esta crisis, y cómo podríamos satisfacer las necesidades de la gente.

Entre el debate sobre el trabajo adicional necesario para ayudar a los pobres, la oferta de más asesores de deudas, y la experiencia positiva del culto en línea que todavía no satisface la necesidad de conectividad de la gente, hablamos sobre el impacto negativo en la juventud. Cuando salgamos, nuestro principal objetivo debería ser sus necesidades en las escuelas y universidades. En lugar de la formación de los jóvenes sólo para apoyar a los ancianos y vulnerables, también deberíamos centrarnos en la formación que equipa a los jóvenes vicencianos para convertirse en influenciadores de sus coetáneos.

Los jóvenes, como líderes voluntarios en lugar de ser únicamente beneficiarios, invierten la curva demográfica de los voluntarios, y la edad media de los voluntarios ahora desde, mediados de los 60, muestra un rango de edad que va desde los 7 años a más de 70.

Paulo Freire, Educador Católico Brasileño, raramente usó un lenguaje religioso o metáforas para mostrar su punto de vista. Su enseñanza está totalmente centrada en Cristo, y su enseñanza sobre la solidaridad pide que haya un profundo renacimiento. Salir de esta crisis, puede ser realmente un renacimiento del orden mundial, si queremos erradicar la pobreza.

Ya no podemos pensar como lo hacíamos.
Caminamos esta vida juntos en solidaridad.
Debemos ser responsables de la globalidad.

Como enseñó Pablo, «Si una parte está herida, todas las partes comparten el dolor. Si una parte es honrada, todas las partes comparten la alegría» (1 Corintios 12,26).

 

Dee Mansi es seglar, miembro de AIC y de la Comisión de Colaboración Vicenciana; directora de escuela jubilada, inspectora de escuelas y profesora de liderazgo en educación. Dee es irlandesa, vive en Londres con su marido y su hijo, y viaja por Europa y por todo el mundo.

Las opiniones expresadas son las propias de la autora.

 

 

Etiquetas: coronavirus

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