Ver a Cristo en el rostro de los pobres
noticias
Noticias
Últimas Noticias de la Familia Vicenciana
Historias vicencianas
La vida de nuestra Familia por todo el mundo
Formación
Formación desde el carisma vicenciano
Reflexiones
Reflexiones para vivir al estilo vicenciano
Series destacadas
Series destacadas en diversos temas
recursos
vinFormation
Recursos multimedia para la Familia Vicenciana
Somos Vicencianos
Formación en el carisma vicenciano
La pandemia y el cambio sistémico
La única certeza, en estos días, es la incertidumbre. ¿Cuándo terminará la pandemia, cuántas vidas se perderán, será la vida igual en el futuro?
La pandemia es completamente aterradora, y amenaza con cambiarlo todo.
Pero, ¿hay un posible resquicio de esperanza? ¿Y si la pandemia es una señal y una oportunidad? Una señal de que las cosas deberían cambiar. Una oportunidad para hacer mejor las cosas.
Tal vez la vida no debería ser la misma. Tal vez esta experiencia es una llamada de atención, invitándonos a todos a considerar un futuro diferente. Una experiencia de aprendizaje que nos invita a replantearnos la forma en que vivimos juntos. Tal vez esta terrible experiencia traiga un cambio, un cambio sistémico duradero y significativo a nivel personal y social.
Podríamos aprender que estamos tan sanos como lo estén los menos sanos de entre nosotros, y trabajar por la atención sanitaria universal, incluida la atención preventiva. Podríamos comer y vivir de forma saludable y dejar de medicarnos en exceso. Podríamos trabajar para poner fin a las plagas actuales, como la falta de vivienda y el hambre, objetivos impresionantes, pero no imposibles. Podríamos aprender que menos es más, acabar con la mortal mentalidad materialista y vivir de forma más sencilla.
Podríamos redescubrir el valor de la comunidad, y vivir con mucha más solidaridad entre nosotros. Podríamos diseñar nuestros sistemas sociales y prioridades para fomentar el bien común, en lugar de favorecer a los ricos e ignorar a los pobres. Podríamos cambiar el sistema tributario para que todos, y cada corporación, pague su parte justa. Podríamos sacar dinero del sistema político para que los que toman las decisiones respondan a sus electores en vez de a sus grandes donantes.
Podríamos aprender, de la fragilidad que sentimos durante esta crisis, a ver el planeta, la naturaleza y los recursos como finitos y preciosos, y comenzar a vivir más responsablemente, como cuidadores de la creación de Dios.
No sé si algo de esto sucederá. Pero el coronavirus no es sólo una muy difícil experiencia de vida, y sería totalmente tonto no salir de ella más sabios y totalmente comprometidos a buscar soluciones creativas a los sistemas que causan la pobreza y mantienen a tanta gente encerrada en la miseria.
Jim Claffey,
Comisión para promover el cambio sistémico
Tags: coronavirus
English









0 Comentarios