El difunto Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo: «La violencia contra la mujer es quizás la violación más vergonzosa de los derechos humanos y, quizás, la más generalizada. No conoce fronteras geográficas, culturales o de riqueza. Mientras continúe, no podemos decir que estamos haciendo progresos reales hacia la igualdad, el desarrollo y la paz».

Una de las formas más atroces de violencia contra las mujeres es la violación. Los medios de comunicación relatan cómo esto sucede a lo largo de las rutas migratorias, en los hogares, en las universidades, en la guerra, en las prisiones, en los lugares de trabajo, entre otros lugares. Alrededor del 35% de las mujeres en todo el mundo han sufrido alguna forma de acoso sexual. Según Equality Now [Igualdad Ya], la violación y la violencia sexual han afectado a más de mil millones de mujeres y niñas. Lamentablemente, muchas víctimas de violación no buscan ayuda y aún menos buscan el apoyo de las fuerzas del orden.

El lunes, 25 de noviembre es el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, una ocasión en la que activistas de todo el mundo se centrarán en cambiar la narrativa. Si bien el día defiende el fin de todas las formas de violencia contra la mujer, marca el comienzo de 16 días de Acción para Poner Fin a la Violencia de Género con el tema «Pinta el mundo de naranja: la Generación Igualdad se opone a la violación». Pinta el mundo de naranja se extiende hasta el 10 de diciembre, que es el Día de los Derechos Humanos. Más abajo en este artículo encontrarás un documento con una intención de oración para cada uno de los 16 días de acción.

Pinta el mundo de naranja es parte de la Campaña ÚNETE de las Naciones Unidas. La Campaña ÚNETE comenzó en 2008 como un medio de promover alianzas para poner fin a la pandemia de la violencia contra las mujeres y las niñas. Este año está pidiendo a las personas de todo el mundo que conozcan más sobre la violación y se opongan a ella.

Según el World Population Review (septiembre de 2019), los diez países con las tasas más altas de violación (incidentes por cada 100.000 personas) son: Sudáfrica (132,4), Botswana (92,9), Lesotho (82,7), Swazilandia (77,5), Bermudas (67,3), Suecia (63,5), Suriname (45,2), Costa Rica (36,7), Nicaragua (31,6) y Granada (30,6).

ONU Mujeres publicó en septiembre un documento que aborda cómo poner fin al acoso sexual. Se titula: «What will it take? Promoting cultural change to end sexual harassment» [¿Qué se necesita? Promover el cambio cultural para acabar con el acoso sexual]. La publicación incluye 21 contribuciones sobre el tema.  Se puede ver haciendo clic aquí [en inglés].

Algunas medidas que todos podemos tomar para poner fin a la violación son:

  1. Cuidar el lenguaje. No te quedes callado. Desafiar las referencias que menosprecian o degradan a las mujeres.
  2. Llama a los medios de comunicación cuando utilicen imágenes o referencias degradantes hacia las mujeres.
  3. Oponerse a una cultura de culpar a las víctimas.
  4. Enseñar a los niños un sentido de masculinidad que respete a las mujeres y no acepte ningún tipo de violencia de género.
  5. Si es testigo de una agresión sexual, llamar a la policía.

Sin duda, hay muchas más acciones que podemos tomar. Por supuesto, es vital apoyar a las víctimas de violación a través de acciones tales como ser compasivo, escucharlas y creer en ellas; alentarlas a recibir atención médica; hacerles saber que usted entiende que no fue su culpa; fomentar el uso de una línea telefónica de emergencia para casos de violación y la búsqueda de consejería; y respetar sus decisiones acerca de si deben acudir o no a la policía.

Además de abordar el cambio de cultura, algunas regiones del mundo necesitan fortalecer o modificar las leyes relativas a la violación. Igualdad Ya preparó un informe que destaca las lagunas en la legislación relacionada con la violación y el acoso sexual. Las aportaciones proceden de encuestas realizadas en 73 Estados miembros de las Naciones Unidas. El informe se titula «La vergüenza del mundo: La epidemia mundial de violaciones».  Se puede acceder a él haciendo clic aquí [en inglés].

El informe indica que algunas leyes que necesitan ser revisadas piden la liberación de los perpetradores que llegan a un «acuerdo» mediante acciones tales como casarse con la víctima. Otras permiten la violación dentro del matrimonio. Algunas leyes permiten que los jueces reduzcan las sentencias basándose en evaluaciones estereotipadas de la conducta de la víctima. Otros no reconocen que el consentimiento es imposible cuando la víctima es dependiente o vulnerable. Se necesita abogacía para reescribir dicha legislación.

¿No sería estupendo si pudiéramos decirle a Kofi Annan, «ahora estamos avanzando hacia la igualdad, el desarrollo y la paz, porque hemos eliminado la violación en todo el mundo»?

Intenciones de Oración para los 16 Días de Acción [en inglés]

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