“Un fariseo invitó a comer a Jesús”

Rom 1, 16-25; Sal 18; Lc 11, 37-41.

Jesús hizo una serie de críticas al fariseo que lo invitó a comer en su casa. ¿Por qué, si Jesús tuvo tanta compasión con los pecadores, usó un lenguaje tan fuerte contra los fariseos?

Fariseo significa “separado”. En efecto, ellos solían separarse del resto de las personas con la intención de construir un mundo aparte donde pudieran ser puros cumpliendo la ley estrictamente. Tal realidad hace que los fariseos tengan dos características: presumen de ser justos y desprecian a los otros. El problema de fondo es que han sustituido la misericordia de Dios con la perfección de sí mismos.

Jesús no rechazó a los fariseos ni a otros grupos sociales, pero sí denunció las actitudes y creencias que se oponían a una relación auténtica con nuestro Padre Dios. El objetivo principal de Jesús no era criticar la conducta de la gente, sino denunciarla para hacer notar que se oponían a la liberación que viene del amor.

¿Tienes alguna actitud similar a la de los fariseos? ¿Qué necesitas hacer para ser más misericordioso?

Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Antonio G. Escobedo Hernández C.M.

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