«Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»

Núm 20, 1-13; Sal 94; Mt 16, 13-23.

En cierta medida debió desconcertar esta pregunta a los discípulos. Claro que sabían quién era Jesús, tenían conocimiento de su procedencia, sus enseñanzas, sus opciones radicales de vida. Mas no se trataba de una pregunta de conocimiento general, sino una que arrancaba de la expe- riencia e intimidad, una que cuestionaba las propias opciones, lo radical o ligero del posicionamiento ante la vida.

Igual que sucede con los primeros discípulos, esta pregunta se responde desde las circunstancias en las que estemos inmersos. Atañe a nuestras opciones, nuestro estilo de vida, nuestra compasión o indiferencia frente a dolor ajeno.

Hagamos un esfuerzo para responderla desde los grandes problemas ambientales que nos toca vivir. Frente a la vida de nuestro mundo, que está amenazada a causa del calentamiento global.

¿Qué significa Jesús para nuestra vida y qué implica llamarnos discípulos suyos?

Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Emmanuel Velázquez Mireles, C.M.

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