“La caridad de Cristo es inventiva hasta el infinito”. “Hay que ir a atender a los pobres como se acude a apagar el fuego” (SVP).

Cuando leemos los evangelios descubrimos que Jesús se encarna en los pobres y los reivindica cuando dice: “tuve hambre y me dieron de comer, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme…y cada vez que lo hicieron con algunos de estos mis hermanos lo hicieron conmigo”. (Mt 25, 31ss). Y San San Vicente, fiel discípulo suyo, lo entiende así: “Al servir a los pobres se sirve a Jesucristo” (IX.p.240). ¡Qué hermoso es ver a los pobres, considerándolos en Dios y en el aprecio en que los tuvo Jesucristo” (XI.p.553).  “Así pues, hermanos míos, vayamos y ocupémonos con un amor nuevo en el servicio de los pobres, y busquemos incluso a los más pobres y abandonados; reconozcamos delante de Dios que son ellos nuestros señores y nuestros amos, y que somos indignos de rendirles nuestros pequeños servicios”. (S.V.P. XI. p. 273).

El Papa Francisco no es ajeno a esta realidad de lo pobres, por ello ha establecido la Jornada Mundial de los Pobres. En ella, afirmó que el grito de los pobres es “cada día más fuerte, pero sofocado por el estruendo de unos pocos ricos, que son cada vez menos pero más ricos”… los pocos epulones que banquetean con lo que en justicia corresponde a todos”. El Papa destacó que “la injusticia es la raíz perversa de la pobreza”.

Los misioneros vicentinos y la Familia Vicentina estamos comprometidos por nuestra condición de cristianos y por nuestro carisma a movilizarnos para aliviar en algo la pobreza material y espiritual de los más necesitados de la sociedad.

Para que puedas informarte sobre todo el Proyecto, puedes leer el siguiente artículo: “COLOR ESPERANZA, VOLUNTAD DE AYUDAR”

Fuente: http://cmperu.com/

 

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