Del 22 de mayo al 11 de junio, visité Francia, Alemania y Bélgica. El principal propósito de esta visita era reunirse con los Superiores Generales que era necesario visitar previo al próximo encuentro de los líderes internacionales de la Familia Vicenciana, en enero de 2020.

En primer lugar, un resumen:

En Francia me reuní con las siguientes Ramas:

  • Hijos de la Caridad
  • La Rosa de la Anunciación
  • Archicofradía de la Santa Agonía del Señor

En Alemania me encontré con las Hermanas de la Misericordia de Munster.

También me alojé con las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Paderborn (gracias a sor Katharina Mock, Superiora General) y visité allí a sor María Teresa Slaby, presidenta de la Federación de Estrasburgo.

Bélgica: gracias a sor Clarette De Coene (Superiora General, Gjizegem), que organizó la semana, al P. Emile Ghali, CM, quien nos llevó a todas las visitas, y a Katelijn Radic, de Croacia, que tradujo del flamenco al inglés, pude visitar o hablar con 25 congregaciones vicencianas, predominantemente en Flandes.

Hubo muchas lecciones aprendidas durante este viaje. He aquí algunos apuntes.

1. Idioma

Sin el p. Emile (francés), sor Katharina (alemán) y la señora Katelijn (flamenco), estas reuniones nunca podrían haber tenido lugar. Y en medio de nuestros diálogos, especialmente en Flandes, la preocupación por el lenguaje y la comunicación adquirió una importancia crítica. Una vez más, ilustra el aspecto de que la Familia Vicenciana no puede simplemente confiarse en un número mínimo de unos pocos «idiomas oficiales», si queremos ser un agente efectivo de cambio en el mundo.

2. Presencia

Este viaje me reafirmó en la importancia de estas visitas. La posibilidad de compartir mutuamente sobre el carisma trajo energía y un sentido de pertenencia que nunca se puede experimentar a través de un correo electrónico.

¡El tamaño no puede ser importante! Algunas congregaciones se sorprendieron ante nuestro gran esfuerzo por visitarlas, siendo tan pocos miembros. Pero se conmovieron al saber que ellos eran importantes para la Familia y que su vivencia del Carisma nos enriquece a todos. Un grupo estuvo al borde de las lágrimas cuando nos íbamos. Nos dijeron que se sentían solos, aislados y olvidados. Pero nuestra visita los llenó de una nueva esperanza en el futuro del carisma vicenciano y nuestra misión compartida.

Size cannot matter!  Some congregations were shocked that we would go out of our way to visit them, with so few members.  But they were touched to know that they mattered to the Family and their living of the Charism enriches us all.  One group was near tears as we were leaving.  They said they felt alone, isolated, and forgotten.  But our visit filled them with a new hope for the future of the Vincentian charism and our shared mission.

3. El Futuro

Están empezando a surgir nuevas formas de vivir el carisma, y debemos ser conscientes ​​realmente de ellas, si queremos seguir siendo una voz profética para los pobres. Esto surge con frecuencia en medio de las conversaciones, aunque pueda ser un tema incómodo para algunos. Sin embargo, es un signo poderoso de la vitalidad y la relevancia del carisma en muchas sociedades de hoy.

Joseph Agostino, CM

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