Gn 15,1-12.17-18; Sal 104; Mt 7, 15-20.

“Por sus frutos los conocerán”

El mensaje de Jesús siempre es claro y contundente. Confronta nuestro diario vivir. En este día escuchamos una afirmación categórica de su parte: «por sus frutos los conocerán».

Y es que a veces creemos que ser buen cristiano consiste en decir que amamos mucho a Dios, en ir mucho a la Iglesia, pero sin ofrecer frutos reales de nuestro seguimiento de Jesús. Las primeras comunidades cristianas se reconocían por el amor que se tenían entre ellos, porque lo compartían todo y todos vivían con dignidad, y eso hacía que muchos otros se convirtieran y decidieran seguir a Jesús.

Ser cristiano, pues, implica un compromiso con los demás y con toda la creación; y es una búsqueda de que todos vivan dignamente, esos son los frutos de los que nos habla Jesús en el Evangelio. Se trata de un cristianismo serio y comprometido.

Si nuestro seguimiento de Jesús no redunda en acciones concretas que promuevan la dignidad, si más bien reproducimos las actitudes opresoras de nuestros sistemas injustos, entonces estamos siendo por dentro esos lobos rapaces de los que nos habla Jesús hoy.

Hoy y siempre la Palabra de Dios nos hace un llamado a la conversión.

Fuente: «Evangelio y Vida», comentarios a los evangelios. México.
Autor: Seminaristas del Seminario Mayor Vicentino de Tlalpan, Cd. de México

Pin It on Pinterest

Share This