El aspirante es aquella persona que participa en las actividades de una Conferencia Vicentina con el fin de conocer la misión de la Sociedad de San Vicente de Paúl, después de un periodo adecuado de visitas regulares. Las Reglas nacionales no indican habitualmente la cantidad de reuniones semanales o visitas domiciliarias a las familias necesitadas que son atendidas por la Conferencia a las que el aspirante debe asistir, dejando que el buen sentido común y la racionalidad sean los elementos centrales de esta decisión.

Para que un aspirante pueda ingresar a la Conferencia, es necesario que conozca los puntos esenciales de los actos normativos de la Sociedad de San Vicente de Paúl, y que se comprometa a observarlos. Además, por la misma constitución de la Sociedad, es necesario que el aspirante sea católico, haya hecho la Primera Comunión y haya recibido al menos una mínima formación sobre nuestro carisma y espiritualidad.

El vicentino ha de ser un católico convencido y activo. Solo los que profesan la fe católica y que intentan dar testimonio del amor de Cristo a través del ejercicio de la caridad puede ser proclamados vicentinos.

No hemos de confundir la figura del aspirante (la persona que asiste a las actividades de la Conferencia durante cierto tiempo) con los visitantes, las personas (vicentinas o no) que realizan un paso fugaz por la Conferencia. Ejemplos de visitantes son: el sacerdote que hace una eventual visita a la Conferencia, el presidente del Consejo Particular en visita reglamentaria a dicho grupo vicentino, un vicentino de otro lugar que esté de vacaciones en esa ciudad, un coordinador de pastoral de la parroquia que se acerca a dar un aviso sobre las actividades de su grupo, un asesor espiritual en misión, etc. Por último, los secretarios de la Conferencia deben prestar atención y registrar la presencia tanto de aspirantes como de visitantes.

Los aspirantes son la prueba viviente de que nuestra organización no morirá jamás, porque es una obra de Dios centrada en la evangelización y la transformación del mundo. Los aspirantes se suman a los miembros ya establecidos en la preocupación por actuar a favor de los pobres y traducir su compasión en amor práctico y efectivo. Los aspirantes representan la renovación de la Sociedad de San Vicente de Paúl.

A los aspirantes a nuestras Conferencias Vicentinas, queremos decirles: ¡Bienvenidos! Necesitamos sus ideas, opiniones y comentarios. Vosotros sois la sangre nueva que renovará las acciones de promoción humana que la Sociedad de San Vicente de Paúl emprende en las periferias de las ciudades, luchando contra la exclusión y la desigualdad social. Necesitamos de vuestro compromiso, experiencia comunitaria y disponibilidad de tiempo. Necesitamos vuestro talento y ardor misionero.

Renato Lima de Oliveira
16º Presidente General de la Sociedad de San Vicente de Paúl

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