Desde la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney (2008), los Hermanos CMM (Hermanos de Nuestra Señora, Madre de la Misericordia), miembros de la Familia Vicenciana internacional, han brindado la oportunidad de participar en estas Jornadas Mundiales de la Juventud a un grupo de jóvenes de diversas naciones. En 2019 participaron unos 60 jóvenes de Indonesia, Timor Oriental, Kenia, Tanzania, Namibia, Brasil y los Países Bajos. Son jóvenes provenientes de naciones donde la congregación está activa.

Llamamos al grupo «Embajadores de una Hermandad Mundial». Con esto queremos expresar lo que nosotros, como congregación, tenemos en mente con este grupo. El viaje a la JMJ no es el objetivo final; es un medio para hacer que los jóvenes se entusiasmen con una «misión» en su propio país: promover la hermandad mundial. Esto significa que en los períodos entre las Jornadas Mundiales de la Juventud, los grupos en los diferentes países desarrollan actividades, tanto en el campo de la oración como en la reflexión y siendo socialmente activos. Uno de los objetivos es, también, transmitir el mensaje de las Jornadas Mundiales de la Juventud a los jóvenes de donde viven.

La participación en Panamá ha sido un gran éxito. Parte importante del programa es una semana de reflexión antes de la participación en la JMJ. Esta semana de reflexión tuvo lugar en un hermoso lugar de las Hijas de la Caridad, una casa de campo del orfanato de San José de Malambo. Los jóvenes compartieron sus experiencias de fe a través del método de la lectio divina, basado en cuatro temas marianos: María como Profetisa, María como Madre de la Misericordia, María como Nuestra Señora de los Siete Dolores y María como Acompañante. Varios jóvenes manifestaron que estos días fueron la parte más inspiradora de su viaje.

Durante la Jornada Mundial de la Juventud, la hospitalidad de la Coingregación de la Misión de la parroquia de Santa María en la ciudad de Panamá fue excelente. Y después de la JMJ, para la evaluación y la relajación, fuimos invitados a una casa en la playa de la Congregación de la Misión en Santa Clara. Mientras compartían sus experiencias con sus compañeros durante la evaluación, se demostró el entusiasmo de los jóvenes. Como lo dijo uno de los participantes: ¡solo cuando regresamos a casa, nuestra misión realmente comienza!

Hno. Broer Huitema, CMM
Coordinador

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