Angela López es una mujer llena de vida, nació en Lorca en una familia numerosa que continua creciendo. Es trabajadora social de titulo y de vocación, defensora y luchadora por la dignidad de las personas y, especialmente, de las mujeres. Es una persona resistente y resiliente que tiene la capacidad de disfrutar intensamente cada situación, cada momento, cada experiencia.

Ángela es Misionera Seglar Vicenciana y, por tanto, comprometida con la misión de atención a los más excluidos y de denuncia profética al mismo tiempo. Desde hace años trabaja con las Hermanas Oblatas en programas de atención a mujeres víctimas de violencia, de prostitución y de trata con fines sexuales. Tiene un conocimiento amplio y profundo de estos contextos y, además, una experiencia vital que nos ha querido compartir para ayudarnos a acercarnos a esta realidad de sufrimiento social.

La trata o tráfico de personas se ha colado en nuestras conversaciones diarias de un tiempo a esta parte, ¿podrías ayudarnos a definir qué es la trata?

Empezaré por deciros que Trata y Tráfico no es lo mismo. Las diferencias fundamentales que las distinguen son las siguientes:

DESPLAZAMIENTO TERRITORIAL: La Trata de Seres Humanos, implica el desplazamiento territorial entre Estados, y/o dentro de un mismo Estado y/o entre Estados con acuerdos de libre circulación, sin embargo en el Tráfico de personas los desplazamientos son solamente entre Estados.

TRASPASO DE FRONTERAS: El traspaso de fronteras se realiza siempre de forma ilegal cuando hay tráfico de personas, pero en la Trata puede ser ilegal o totalmente legal.

EL BENEFICIO OBTENIDO: El lucro obtenido por el tráfico de personas se obtiene del trasporte y facilitación de la entrada al nuevo Estado, pero en la Trata además se lucran con la explotación de la persona una vez llegada al destino.

UNA VEZ EN EL DESTINO: La persona traficada, en su destino, recupera la libertad de movimiento y autonomía, la víctima de Trata queda sometida a la voluntad de la red de tratantes una vez llegada al lugar del destino.

La Trata de Mujeres con fines de explotación sexual no se comprende sin un contexto de oferta y demanda, destacando como elemento fundamental LA FEMINIZACIÓN DE LA POBREZA.

Las Redes de Trata están organizadas de diferentes formas dependiendo del país de origen. En mi experiencia profesional puedo hablaros de rasgos fundamentales en las Redes de trata con fines de explotación sexual procedentes de África, de países del Este o de países latinos.

Generalmente en África, las Redes de Trata son percibidas por las mujeres como una oportunidad de cambio, ya que es vendida por los tratantes como una ocasión para el desarrollo comunitario. Los tratantes, durante el proceso de captación, hacen uso de padres, familiares, vecinos, líderes de la Comunidad, funcionarios, administradores gubernamentales o representantes de organizaciones religiosas.

Con estas circunstancias, la Trata es apoyada por la estructura familiar para el desarrollo de la familia y de la Comunidad. Algunas familias son engañadas, ofreciéndoles trabajar en una peluquería, limpieza o cuidando niños. Enviar una hija al extranjero les coloca en una posición de mayor estatus. El mecanismo de sometimiento principal es el vudú, donde llegan a anular la voluntad de la mujer de tal forma que pueden hacer con ella lo que quieran.

En los países del Este es muy común someter a las mujeres con una técnica denominada “lover boy”, donde el tratante enamora a la joven, mintiendo con promesas de una vida feliz en pareja en España. Una vez en España, la obliga a ejercer la prostitución con episodios graves de violencia de género.

En los países latinos, las redes de Trata suelen estar organizados a través de supuestas Empresas de Servicios, donde se ofrecen trabajo en España de limpieza, cuidando a niños o a personas mayores. El contrato queda formalizado con el embargo de todas las propiedades de la familia si no devuelven la deuda. Una vez que llegan a España, les quitan el pasaporte y las obligan a ejercer prostitución.

La sociedad entiende esta realidad como algo íntimamente ligado a la prostitución, ¿en qué se diferencian? ¿son realidades interconectadas?

Prostitución y Trata con fines de explotación sexual son dos fenómenos estrechamente interrelacionados. La prostitución es el medio principal de la Trata de mujeres con fines de explotación sexual, pero hay que hacer una importante reseña en este aspecto y dejar claro que no todas las mujeres que ejercen prostitución son víctimas de Trata con fines de explotación sexual.

Ángela, desde tu punto de vista, cuáles crees que son los cambios, los procesos que deben darse en nuestra sociedad para que prevalezca la dignidad de la persona, para que se elimine la Trata con fines de explotación sexual.

Esta es una pregunta compleja de responder, pero me siento con la esperanza suficiente de creer que es posible conseguirlo entre todos. Lograr la eliminación absoluta de una de las pobrezas más extremas de la Raza Humana.

Pienso que para que prevalezca la dignidad de la persona, es indispensable trabajar desde un enfoque de derechos humanos. La Trata con fines de explotación sexual debe ser considerada, sobre todo, como una vulneración de los derechos fundamentales del ser humano.

La Sociedad necesita un cambio de mirada, siendo receptiva y abierta, sin prejuicios y creadora de oportunidades. Poniendo el enfoque en la persona, sin importar su origen, su color de piel, su procedencia… además precisamos urgentemente fortalecer la Sensibilización, la Educación en Valores, la riqueza de la multiculturalidad…

Sin duda pienso, que la creación de redes de bondad, confianza, respeto y alegría son el medio más efectivo para combatir a las redes de trata de personas con fines de explotación sexual.

Como Vicencianos, esta es una realidad que nos invita a involucrarnos y a ser partícipes de la transformación. ¿Podrías ofrecernos algunas ideas de cómo hacerlo?

Esta realidad de vulneración de todos los derechos fundamentales del ser humano nos sitúa como vicencianos delante de mujeres que tienen miedo, que se sienten especialmente culpables por haber sido tan ingenuas, por infringir la Ley, por no conseguir el dinero para su familia y su Comunidad. Mujeres desconfiadas, en desamparo, agotadas emocional y físicamente. Mujeres de mirada perdida y triste en busca de personas que las amen con un amor creativo hasta el infinito, personas de oración capaces de todo…

Como vicencianos y como miembros de MISEVI es una realidad que no puede quedar impasible, porque es extrema pobreza, porque es la pobreza más aberrante hacia la mujer…

Para ser participes de la transformación, pienso que tenemos que incidir políticamente y hacer denuncia profética en todo lo relacionado con la feminización de la pobreza y la Industria de la esclavitud (falta de oportunidades laborales, mejores condiciones económicas, sociales, políticas, de acceso a los derechos fundamentales, desigualdad de género, abusos sexuales, matrimonios forzados… ) tanto en los países de origen, como en nuestro propio país.

Además como Vicencianos, debemos de estar atentos, informados y formados sobre la Trata de Seres Humanos y quiénes son sus víctimas, sólo así podemos asegurar su denuncia, identificación y derivación a los recursos especializados sobre Trata.

También sería interesante apoyar o crear proyectos de Educación para combatir la Trata en los países de origen. Quizás sea un reto que deba proponer a MISEVI que es mi ONG.

Ángela, con tu experiencia profesional, has podido compartir y conocer en profundidad a mujeres víctimas de trata y prostitución. ¿En qué te ha enriquecido esta experiencia, estar tan cerca de esta realidad?

Compartir vida y camino junto a mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual me ha enseñado sobre todo a poner rostro al sufrimiento de las mujeres pero al mismo tiempo a descubrir la fortaleza que existe dentro de una persona en su deseo y necesidad de dignificar su vida.

Inevitablemente, esta realidad te traspasa el corazón, te crea dolor en las entrañas y es este sentimiento el que no te deja impasible, el que te lleva al movimiento, al diálogo, a la incidencia política, a la lucha por los derechos, a la búsqueda de oportunidades, a acoger, a abrazar, a amar…

Desde que acompaño esta realidad, soy una mujer más libre, más fuerte, más bonita y más feliz.

Fuente: https://www.misevi.es/

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