El 11 de octubre pasado, en la sede de la UNESCO en Paris, y para celebrar el Día Internacional de la niña, una treintena de ONG internacionales que trabajan en colaboración con la UNESCO, entre ellas la AIC, desearon hacer oír la voz de las niñas y de las jóvenes con el fin de que dicho Día les fuera enteramente dedicado y les rindiera homenaje.

Para preparar este Día, la AIC participó en la colecta de cientos de testimonios de jóvenes que las ONG frecuentan y acompañan a nivel local, para que explicaran con sencillez sus temores, sus dificultades y sus sueños.

“Tengo 12 años, hay violencia por todas partes, sobre todo doméstica; me han violado y hay mucha prostitución en la calle por parte de jóvenes menores; eso me entristece mucho, venden sus cuerpos. ¿Mi sueño?: Ser policía más tarde.” (Joven seguida par la AIC-Brasil)

“Tengo 14 años, mi padre ha sido asesinado; en la escuela un profesor ha intentado violarme: mi sueño es llegar a ser guardia en una cárcel.” (Joven seguida por la AIC-Colombia)

Los propósitos de estas jóvenes y de muchas otras, han sido escuchados a nivel internacional.

Durante este Día, las ONG han hecho resaltar que estos testimonios atañen principalmente a tres tipos de situaciones que las jóvenes deben enfrentar:

  • Situaciones unidas al contexto familiar y local: (tema presentado durante una sesión de trabajo por Isabelle Chaperon, representante internacional AIC)

El derecho de las niñas a nacer todavía se deniega en algunas regiones: un gran número de nacimientos no se declaran al Estado Civil, persiste la práctica de mutilaciones; se casan a la fuerza jóvenes casi niñas; las niñas son a menudo víctimas de la decisión de sus padres lo que les penaliza para poder acceder a la escuela; las niñas y las jóvenes son prioritarias para los trabajos del hogar, son las primeras víctimas de las dificultades del contexto familiar, la lucha contra la violencia es un desafío permanente para las jóvenes, incluso en el círculo familiar.

Esta sesión fue la ocasión de presentar un proyecto de la AIC-Filipinas – un centro de acogida para las jóvenes víctimas de violencia familiar

  • Los desafíos unidos a las condiciones de vida en la escuela:

En algunas regiones existe en las escuelas una falta de acceso a la higiene, lo que penaliza esencialmente a las jóvenes, la inseguridad y la violencia en el trayecto hasta la escuela y dentro de ella; la falta de acceso a la información afectiva y sexual se traduce por numerosos embarazos precoces, que conllevan graves consecuencias para la salud y la escolarización; la escasa calidad de la enseñanza, la falta de acceso a la informática y a los libros de texto, la dificultad de acceso para las personas minusválidas, son otros tantos obstáculos a la escolarización de las niñas y de las jóvenes.

Durante esta sesión se presentó también el proyecto de la AIC-El Salvador que propone a las jóvenes, al mismo tiempo que frecuentan la escuela, talleres de formación en actividades generadoras de ingresos.

  • Los desafíos unidos a los comportamientos de la sociedad

Los desafíos que representan las violencias infligidas a las jóvenes nos llevan a interrogarnos sobre la responsabilidad de la sociedad en este fenómeno. Las jóvenes son víctimas de treta y tráfico: son raptadas y vendidas, en particular para “procurar” esposas, o enroladas en las fuerzas armadas; la prostitución se mira como cosa habitual y se da en niñas cada vez más jóvenes, propiciada a menudo por la propia familia; la violación es banal, utilizada como arma de guerra y factor de exclusión.

La AIC se encuentra entre las organizaciones que toman en cuenta esta situación, se sublevan contra ella y se organizan en la esfera de la prevención y la remediación de las causas y consecuencias de estos diferentes azotes, con la convicción que los cambios deben llegar del interior. A título de ejemplo de su trabajo en este campo, se presentó el vídeo del proyecto de la AIC-México, proyecto de acogida y acompañamiento de niños víctimas de violencia que incluye la sensibilización de las familias y la formación.

Este Día fue un gran éxito, las jóvenes que expresaron sus proyectos y sueños forzaron la admiración de todas las personas presentes, como lo deja ver esta conclusión: “El hilo de oro es el rayo de luz al final del túnel: ¡ir a la escuela, ser médico, comadrona, enfermera, juez, abogado, guardia de cárcel, diputada!. En sus sueños las niñas y jóvenes marcadas por la violencia claman su deseo de justicia, de cuidar de los demás, de compromiso político. Son ellas quienes nos muestran el camino.”

La AIC da las gracias a cuantos han contribuido al éxito de este Día. ¡Sin todos ustedes esto no hubiera sido posible!

Fuente: http://www.aic-international.org/

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