La Familia Vicentina de Cuba desea compartir las experiencias vividas estos días de la festividad de nuestro fundador, con nuestros amos y señores. A pesar de no llegar a mucho y del gran reto de un gran camino lleno de carencias y necesidades —no solo materiales, también espirituales—, para nosotros y los más desposeídos (este año hemos notado que el trabajo ha decaído, pero no acabado; buscaremos alternativas, iniciativas, sobre todo, seguimiento, animación junto a la oración, no agotarnos).

Padre Dios, esta familia cubana, no quiere que pase este día, sin agradecer tu inmensa misericordia para todos tus hijos, sobre todo los más necesitados.

Gracias, Padre Vicente de Paúl, por ese Carisma Vicentino, sello de toda la familia que con ahínco, esfuerzo y preocupación fundaste.

Gracias Padre Lusarreta, por haber encarnado tan celosamente el espíritu vicentino y dejar sembrada la semilla en esta Cuba llena de carencias espirituales y materiales, para que brote y crezca con fuerza. Hoy, la familia bien unida celebra la fiesta de San Vicente de Paul, todos enrolados y preocupados, como siempre nos enseñaste.

Centro: “La Milagrosa”

Desde el sábado 22 con la sopa que el grupo de jóvenes elaboran todos los sábados de mes; pero en este hubo más participación, animaron a más y, por supuesto, como la fábula de la sopa de piedra, todos pusieron un poco más.

El lunes 24 en la mañana la hermana de la AMM compartió un paseo con los abuelos a la Habana Vieja, Puerto, donde está enclavada la Parroquia de la Merced, en la que fueron atendidos por nuestro animador espiritual Padre Gilberto, acompañados por un grupo de voluntarias al servicio. En la tarde, la familia se reunió a las 6.00 pm para el rezo de vísperas y compartir experiencias.

El Martes 25 en la mañana  se quiso celebrar con la familia de los abuelos de la Casa de Abuelos “La Milagrosa”, para que palparan nuestro proyecto y, poco a poco, nos ayudasen, pues recordemos uno de los objetivos de la Casa es ser el hogar de los que viven solos o en soledad, abandonados. En la tarde nuestro rezo de vísperas y luego la proyección de la Película de San Vicente.

El miércoles 26 se quiso compartir con la familia de los presos, pero por mal tiempo se pospuso para la próxima semana. En la tarde se rezó nuevamente las vísperas, todos juntos.

El Jueves 27, tuvo lugar nuestra gran fiesta como familia. En la mañana, con los abuelos, la Familia festejó preparando la Caldosa (caldo cubano con todo tipo de viandas y carne) para los Itinerantes. Las voluntarias colaboraron con todo para su confección. Se compartió a la 1.00 pm junto a una merienda elaborada por los jóvenes, haciéndose también una tómbola en la que cada voluntario hizo su aporte de un artículo para ellos, los más pobres. Destacó el ambiente que se vivió estos días pero, sobre todo, en este día especial. Ellos, contentos, como destacan las fotos.

Nosotras contentas también, pues es lindo vivir haciendo felices a los demás, en especial a los más malyores o enfermos. Es maravilloso ver cómo nos unimos, ayudamos, preocupamos, en medio de tanta carencia. Esto se nota, se siente y llena de gozo, nos hace crecer ante cualquier dificultad aun cuando no veamos solución. No podemos cansarnos, nuestra fuerza está en la oración y animar a que otros nos den la mano y ayuden a continuar el camino siempre.

En la tarde, a las 6.00 pm, tuvimos la celebración toda la familia. Luego, en el salón, compartimos todos a la fiesta. Cada cual aportó con un detalle: panes con pasta, croquetas, refrescos, dulces, como verdadera familia que se reúne tras el trabajo y el esfuerzo por llegar a los más posibles. Y a continuar.

Familia Vicentina “La Milagrosa “
CUBA

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