Si el diálogo cívico sobre las necesidades de los pobres y marginados quiere avanzar, es clave ayudar a las sociedades a superar las divisiones partidistas y la desconfianza crónica. Las virtudes señalan el camino.

Virtues for Dialogue

En un artículo reciente de Robert A Boisture en Stanford Social Innovation Review, se enfrenta a la realidad en los Estados Unidos. Es necesario también a una escala global.

Boisture dice:

Si queremos detener y finalmente revertir este declive, los líderes y las organizaciones de la sociedad civil primero deben reconocer que la sociedad civil, como cualquier otro sector importante de la vida estadounidense, ha contribuido de manera importante a esta dinámica de polarización. Demasiados de nosotros y de nuestras organizaciones nos hemos alineado en líneas ideológicas, vivimos y trabajamos dentro de burbujas ideológicas, y galvanizamos a nuestros seguidores al demonizar a aquellos en el otro lado.

Los verdaderos vicencianos no son así. Los verdaderos vicencianos viven desde la experiencia de aquellos que encuentran oprimidos por la pobreza. Respiran la tradición y la enseñanza de la tradición católica. Escuchan a ozanam, a Vicente, a Luisa, a Isabel Seton, y a otros. Recuerda, pues, que, “Lo primero que Dios pide es el corazón”. Escucha a Boisture nuevamente:

Debemos avanzar valerosamente a ambas dimensiones de este desafío espiritual y moral: el desafío de abrir nuestros corazones en amor a todos nuestros conciudadanos y el desafío de unirnos para crear una visión moral compartida…

Él sugiere un conjunto particular de preguntas, cuyas respuestas son acciones virtuosas:

  • ¿Reconocemos la sagrada dignidad y el valor de cada persona?
  • ¿Traemos a la vida cívica un compromiso incondicional por el bien común?
  • ¿Admitimos que somos falibles y, por lo tanto, que debemos estar abiertos a que aquellos con quienes discrepamos cambien nuestras mentes?
  • ¿Abrazamos el compromiso de principios como una virtud cívica esencial?
  • ¿Reconocemos que todos estamos juntos en esto y que, a la larga, ninguno de nosotros puede florecer a menos que florezcamos todos?

Dignidad, Solidaridad, Humildad, Simplicidad, Colaboración. Suena a católico… y a vicenciano.

Lea el artículo completo aquí (en inglés): https://ssir.org/articles/entry/civic_virtues_and_the_healing_of_partisan_divides

Pin It on Pinterest

Share This