Sor Fuensanta Acosta, misionera en Camerún, escribió a Sor Teresa Arranz para ver si podía hacerse con una ventosa, ya que tenían que hacer cesáreas casi siempre al no tener el material necesario. El pedido tenía que hacerlo un médico por lo que se sirvió de dos primos que viven en Madrid; las ventosas fueron enviadas de Estados Unidos sin cargos, solo ha habido que pagar el envío por avión a Camerún; por todo ello damos gracias a Dios.

El “Hospital Saint Vicente de Paúl” B P 11 DSCHANG- Camerún, ha enviado una carta de agradecimiento al donante de las ventosas obstetricias.

Dschang, 17 agosto de 2017: Estimado Señor: En nombre de todo el personal de nuestro hospital, sobre todo del servicio de Maternidad, y en el mío propio, quisiera poder expresarle con esta carta nuestro reconocimiento y admiración por vuestra generosidad en favor de los niños y mujeres embarazadas que se confían a nuestros cuidados de salud. El servicio de maternidad es indispensable en nuestro hospital, localizado en zona rural y donde a veces nos llegan mujeres embarazadas sin haber seguido ninguna consultación prenatal ni prevención. Desde el principio de la Maternidad, el servicio tenía una ventosa metálica que con el tiempo se degradó y no pudimos arreglarla. Como en todos los hospitales de los países en desarrollo, hay muchas cosas que no faltan; el personal sanitario tiene la capacidad y la creatividad para responder a problemas que nos surgen sin tener los medios adecuados. Una de las veces que se organizó una campaña de ginecología, nos dejaron una ventosa igual a las que Ud. nos ha regalado. La hemos tratado como oro en paño y ha servido para facilitar muchos partos difíciles. Hace unos ocho meses que se estropeó y hemos intentado reemplazarla sin encontrar en todo Camerún. Nuestro sufrimiento ha sido grande en bastantes ocasiones que el parto se presentaba con problemas, sobre todo en jóvenes primíparas y sin tener nada para ayudar a la expulsión del feto. Con vuestro don de doce ventosas, estamos asegurados para muchos años, porque después de utilizarla y desinfectarla bien, la ventosa sirve para otras ocasiones. Que Dios le bendiga y le colme de sus gracias. Solo Él puede recompensar con creces su generosidad y sensibilidad hacia los hermanos que sufren. Cuente con nuestra amistad y nuestra oración frecuente.

Sor Fuensanta Acosta, Hija de la Caridad
Responsable del Hospital Saint Vincent de Paul de Dschang.

Fuente: http://filles-de-la-charite.org/es/

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