En esta tercera serie de tres videos, el P. Tomaž Mavrič, C.M., nos invita a continuar profundizando en el significado del carisma vicenciano, del que celebramos su 400 aniversario durante este año 2017.

Recordemos que ya se han publicado anteriormente dos series:

Los videos de esta tercera serie fueron grabados el 2 de enero en Folleville. Queríamos comunicar la sensación que vivió San Vicente en enero de 1617 cuando se dirigía hacia Gannes. San Vicente estaba sólo cuando llegó al castillo de los Gondi. No había nadie esperándolo. Hoy en día no es así. Hoy en día existe una comunidad, en la actualidad hay hermanos y hermanas; Folleville se agranda. Hoy en día también San Vicente está esperándonos.

El P. Tomaž Mavrič CM  nos dice:

Seguir las esquinas, las carreteras que Vicente tomó hace 400 años. Era llegar a la aldea de Folleville, tocar el suelo, sentir la hierba, ver los retoños en los árboles, incluso para encontrarse con un caballo, como lo hizo Vicente.

Fue para experimentar la nieve, el frío y el sol, así como también los caminos que conducen hacia el pueblo y a lo lejos, la iglesia. La iglesia que, de hecho, era el lugar que Vicente quería llegar. Fue la experiencia en la iglesia de Folleville la que comenzó a cambiar su vida, su interior, su corazón. Fue una llamada que él experimentó. Fue un momento de gracia. Fue un momento en el que obró el Espíritu Santo y, desde entonces, su vida nunca más fue la misma.

Enlaces al video en otros idiomas:

Cuestiones para el diálogo:

Después de ver este video en común, podemos dialogar con estas sugerencias:

  1. ¿Qué momentos podemos recordar en nuestras vidas que, como los acontecimientos en Folleville para san Vicente, hayan sido determinantes para nuestro crecimiento como cristianos?
  2. ¿En dónde descubrimos los vicencianos, con mayor facilidad, la voluntad de Dios para nuestras vidas?
  3. ¿Cuál creemos que puede ser la llamada de Dios, hoy en día, a los miembros de la Familia Vicenciana?

Presentación general de esta serie de videos

2017 es, para nosotros, el año del carisma. A diferencia de otros fundadores, San Vincente de Paúl no tuvo visiones ni recibió mensajes directos de los alto. El Espíritu Santo lo sorprendió e interpeló en dos momentos claves de su vida, revelándole dos pobrezas: el pobre pueblo del campo se muere de hambre y se condena porque no conoce las verdades necesarias para la salvación. Por lo tanto, había hambre de la Palabra de Dios y hambre de Pan… ambas con resultado de una doble muerte: la del cuerpo y la del alma. Después de los fracasos de la primera década de su vida sacerdotal (que conocemos gracias a una carta a su madre, contándole su deseo de un honroso retiro para pasar el resto de su vida con ella [cf. SVP ES I, 18]), Vicente comenzó a descubrir un nuevo sentido a su vida como resultado del su actividad caritativa a favor de los pobres. Folleville y Châtillon fueron las encrucijadas en donde Vicente encontró a Dios. A partir de esos eventos, Vicente se encontró inmerso en una misión que dio sentido y dirección a su vida… y da sentido a las nuestras, como miembros de la Familia Vicenciana.

En el inicio de nuestro Año Santo, o Año Carismático… o quizás mejor decir nuestro Año Jubilar, el P. Tomaž Mavrič, CM., Superior General, teniendo en cuenta la sugerencia de un cohermano (el P. Luiggi Mezzadri, CM), decidió continuar comunicándose con todos los miembros de la Familia Vicenciana con unos cortos vídeo-mensajes, fácilmente accesibles gracias a los medios de comunicación social. Comenzará con algunas reflexiones sobre la capa, el sombrero y las sandalias de San Vicente que, desde la Revolución Francesa, se conservan en la Casa-Misión de Turín (Italia). Mientras sostiene estas reliquias entre sus manos, nos recuerda que el carisma vicenciano nos toca íntimamente también a nosotros. Estamos llamados a mirar la roca de donde fuimos tallados, y la cantera de la que fuimos extraídos (Is 51,1). Seguirán otros mensajes, sobre temas diversos y desarrollados en varios lugares: Folleville, Châtillon, París, Château-l’Evêque, Dax, así como en los lugares que son significativos por la caridad y la misión, donde hoy se sigue actualizando el carisma vicenciano.

Inicialmente se difundirán en ocho idiomas: Español, Inglés, Francés, Portugués. Esloveno, Eslovaco, Italiano, Polaco, pero también queremos llegar con otros idiomas más locales.

Este trabajo fue confiado a Piotr Dziubak, un cineasta que ha producido importantes películas y documentales como por ejemplo: «De Gasperi-mio padre»; «Santo subito. Alle periferie del mondo con Giovanni Paolo II»; «Liszt»; «Das Fenster zur Welt – 50 Jahre Zweites Vatikanisches Konzil”.

Este es un trabajo que comienza hoy y continuará con los cortos que se pueden realizar desde la perspectiva y experiencia de las diferentes ramas de la Familia Vicenciana. También de esta manera, seremos capaces de dar testimonio al mundo de que el carisma vicenciano esta vivo y activo hoy.

Video gentileza de canal YouTube de CMglobal, realizado a partir de una idea del P. Luigi Mezzadri, CM, y dirigido por Piotr Dziubak.


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