Este es el segundo trayecto del plan formativo destinado al estudio individual o en grupo, basado en el artículo «Profetismo del Carisma Vicenciano a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia» de Sor María Pilar López, H.C.

¿(Cómo) vio Vicente en el futuro?«Veremos cómo Vicente de Paúl, con su enseñanza, con su vida, se adelantó siglos al Magisterio Pontificio”. Solo esta declaración me hizo querer leer el resto del largo artículo.

(Las investigaciones recientes han conectado claramente los puntos entre lo que Vicente dijo y lo hizo y lo que pensamos desde la doctrina social de la Iglesia, enunciada consistentemente desde finales del siglo XIX. Sin duda, este artículo va a revelar más conexiones insospechadas.)

Pero mientras leía y releía la sección dos, me descubrí haciéndome una pregunta muy fundamental. ¿Cómo pudo San Vicente ver tan lejos en el futuro? ¿Acaso fue una especie de clarividente que podía colocarse fuera del tiempo? ¿Podría realmente ver el futuro? También me pregunté por qué la escritora comenzó esta sección con “El elemento constitutivo de la experiencia profética es la experiencia de ser elegidos, escogidos, tomados y enviados por Dios mismo”.

Entonces me quedó claro que no era tanto que Vicente viera el futuro, sino que estaba completamente inmerso en el presente —como lo están todos los místicos y profetas—. Están en el “eterno ahora”… y actúan en consecuencia.

Y de repente me acordé de otro hilo de investigación que está surgiendo: Vicente y Luisa, y de hecho todos nuestros fundadores, eran místicos que están en el eterno ahora… y actúan en consecuencia.

Desde hace mucho tiempo me he visto influenciado por la definición de un místico, del hermano David Steindl-Rast, como alguien que es consciente de pertenecer a la realidad última que llamamos Dios. Somos conscientes de estar fuera del tiempo, pero también de estar profundamente involucrados en la realidad del tiempo.

Los místicos son personas que experimentan la realidad, a medida que esta transciende el tiempo, y actúan en consecuencia.

El resultado es, tomando prestada una frase santificada en nuestra tradición, que la Caridad de Cristo nos urge.

No es de extrañar que el sucesor de San Vicente, el P. Tomaž Mavrič, nos urgiera, en su carta con ocasión de la fiesta de Vicente, a convertirnos en místicos de la caridad. Cuando nos convertimos en místicos de la caridad debemos actuar proféticamente.

Cuando vemos la realidad desde una perspectiva mística, estaremos arraigados en el pasado, el futuro y el presente.

El resto de esta serie revela el futuro de la iglesia tal y como la vivió Vicente.

A continuación, dedica algún tiempo a reflexionar sobre estas preguntas, mientras ves la presentación de diapositivas que se encuentra a continuación:

  • ¿Cuán profundamente somos conscientes de pertenecer a Dios?
  • ¿Actuamos en consecuencia?

¡Hasta la próxima semana!

Esperamos que hayan disfrutado de esta colaboración, uniéndose a las fuerzas de la

Os pedimos que cada Vicenciano se convierta en un formador.

LEERVERREFLEXIONAROFRECER


Tags: , , ,

Pin It on Pinterest

Share This