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Estudiantes y Hermanas de Halifax lucen paredes en una casa de Nueva Orleans

por | May 21, 2016 | Hermanas de la Caridad, Noticias | 0 comentarios

Halifax-volunteers

Sor Sheilagh Martin y sor Evelyn Williams, Hermanas de la Caridad de Halifax, viajaron hasta Nueva Orleans (Louisiana) durante una semana, con 10 alumnos de la Universidad Mount Saint Vincent. Disfrutaron grandemente la hospitalidad de las hermanas en la Casa de la Caridad mientras trabajaban en la Casa de la Sra Pam, Construcción de Caridad financiada por las congregaciones de la Federación de Hermanas de la Caridad. Lee más sobre esta experiencia en las palabras de Robyn Ainslie de Chase, estudiante de cuarto año de Relaciones Públicas:

La Universidad Mount Saint Vincent anima a los estudiantes a ser voluntarios y devolver a la comunidad. Del 13 al 18 de febrero, Scott Daniels y las Hermanas de la Caridad de Halifax llevaron a 10 estudiantes a Nueva Orleans (Louisiana). Nos alojamos con la comunidad y experimentamos la vida comunitaria con las Hermanas de la Caridad en la Casa de la Caridad, un ministerio de la Federación de Hermanas de la Caridad.

El huracán Katrina devastó Nueva Orleans en agosto de 2005. Diez años más tarde, la población de la ciudad vuelve a ser a lo que era antes de la tormenta, pero con la mitad de alojamientos. El Proyecto San Bernardo es una organización que trabaja para ayudar a restaurar las áreas más afectadas por la tormenta. Tuvimos la suerte de trabajar con el Proyecto San Bernardo , que ofrece dos opciones para los habitantes de Nueva Orleáns. La primera es la oportunidad de vivienda, que crea oportunidades de vivienda para residentes de bajos a moderados niveles de ingresos. La segunda es ayudar a los propietarios de viviendas a retornar a sus anteriores hogares, y consiste en reconstruir sus anteriores casas.

Nuestro grupo trabajó en la casa de la Sra. Pam, en Vermillion Street. La tormenta destruyó su casa; ella y su hija han tenido que cambiar de alojamiento nueve veces en los últimos 10 años. También fue víctima de un fraude contratista y de la burocracia gubernamental. Trabajamos durante tres días en su casa, lijando, lucido, calafateando y preparando la casa. Estas pequeñas tareas marcan una gran diferencia en la estética de la casa. Después de diez años de incertidumbre, nuestro grupo ayudó a la Sra. Pam a acelerar su mudanza.

Morgan Mersereau, un estudiante de segundo año de Nutrición, dijo: «Fue una experiencia que no olvidaremos. Ser capaz de ayudar a una familia que lo necesita a la vez que visitamos una parte nueva del mundo con personas que, antes de esto, no conocíamos, significó volverse más humildes».

Cada día comenzaba con una breve reflexión en la casa, para ir luego a la zona de trabajo. Heather Deck, estudiante de tercer año de Nutrición, dijo: «El viaje me mostró realmente que la pobreza está en todas partes, no sólo en los países en desarrollo. No necesariamente hay que cruzar medio mundo para crear un impacto en las vidas de los demás». Y añadió: «Me gustó mucho poder quedarse con las Hermanas de la Caridad de la localidad, en lugar de en un área turística. Esto me permitió experimentar lo que realmente significa vivir en Nueva Orleans y me dio una nueva perspectiva sobre la vida». Después de cada día de trabajo voluntario, volvíamos a una casa preciosa, donde nos esperaba un cena preparada por las hermanas en la Casa de Caridad.

Disfruté de este viaje. Fue una mezcla de turismo, voluntariado y aprendizaje. Fui capaz de ayudar directamente a una familia, recorrer la calle Bourbon y comer buñuelos en el Café du Monde. ¿Cuántas oportunidades de voluntariado se encuentran que permitan explorar una ciudad, ayudar a una familia, disfrutar de comidas comunitarias y caseras?

Este viaje me dio una perspectiva única sobre el voluntariado. No sabía que este tipo de tareas simples podrían marcar una diferencia tan visible. En tres días, hemos sido capaces de ver la casa transformada en un hogar. Este viaje me ha dado una totalmente nueva pasión hacia el voluntariado. Las pequeñas tareas, como el lijado y lucido, pueden crear un mundo de diferencia. Un agradecimiento especial a las Hermanas de Caridad de Halifax por hacer esto posible.

Fuente (en inglés): Federación de Hermanas de la Caridad

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