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Antes de la independencia del antiguo Sudán, en julio del 2011, Sudán del Sur no había conocido otra cosa más que guerra y conflicto. La devastación que ha afectado a esta parte de África, hace más de 20 años, ha dejado una pobre infraestructura, la mayor tasa de analfabetismo en el mundo y una desenfrenada malaria y fiebre tifoidea. La iglesia ha tenido que re-aprender la mecánica del ministerio y el servicio. Cuatro años después de su independencia del norte, su desarrollo ha sido un proceso lento mientras que los conflictos étnicos políticos se han convertido en los movimientos que dictan la vida cotidiana de este país, el más nuevo del mundo.

Esta es la condición que «Solidaridad con Sudán del Sur» abrazó cuando llegó en 2008. Solidaridad SS (para abreviar) es un proyecto de colaboración patrocinado por la USG y UISG – Unión de Superiores Generales de mujeres y hombres religiosos. Inspirados y desafiados por el Congreso sobre la Vida Consagrada de 2004, el proyecto trata de ayudar a la Conferencia de Obispos Católicos de Sudán (SCBC) en la reconstrucción de la Iglesia y el pueblo de Sudán del Sur. El voluntariado de religiosos y religiosas, además de  2 laicos, de 19 países, que representan a más de 260 congregaciones de todo el mundo, se ha embarcado en proyectos para capacitar a maestros, enfermeras y parteras, y actualizar la capacidad de los catequistas y otros agentes pastorales, así como agricultores.

La Familia Vicenciana ha sido bien representada en esta empresa. Al mismo tiempo, cuatro ramas de la FV trabajaron como parte de Solidaridad SS, las siguientes: la Congregación de la Misión, Hermanas de la Caridad de Leavenworth (Kansas), Hermanas de la Caridad de Halifax, y las Hermanas de la Santa Fe. Ellos están respondiendo de una manera innovadora a la llamada a servir a los más pobres de los pobres en África. Este es un proyecto que necesita colaboración más allá de la Familia Vicenciana, y es un llamado al corazón mismo de la misión de toda la Iglesia. Es involucrar a los hombres consagrados y mujeres consagradas, sacerdotes, hermanos y hermanas de numerosas congregaciones e institutos. Lo hacen en respuesta a la llamada de Cristo: «Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber» (Mt 25, 31-46), y en el proceso de llevar la buena noticia a los más necesitados.

En la actualidad, tres miembros de la Familia Vicentina se dedican a Solidaridad SS: la Hermana Pat Johanssen; en la formación de los docentes, la Hermana Janet Cashman; en la formación de las enfermeras, y las Hermanas de la Caridad de Leavenworth con el Padre Manny Ginete CM; en los servicios pastorales.

Manny Ginete CM
Juba, 31 de octubre 2015

www.solidarityssudan.org


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