IMG_6950 IMG_6951 IMG_6952 IMG_6953 IMG_6954 IMG_6955 IMG_6956 IMG_6957 IMG_6958 Reunión de la Comisión de la Familia Vicenciana para el Cambio Sistémico.

Durante los días 29, 30 y 31 de Octubre de 2013, se reúnen en la Curia General de la Congregación de la Misión, la Comisión de Familia Vicenciana para el Cambio Sistémico. En esta reunión participan los siguientes miembros  de esta Comisión son: P. Robert Maloney, CM, Giuseppe Turati, CM, Jim Claffey, SSVP, Mizaél Donizetti Poggioli, CM, Joe Foley, CM,  Kerry Anthony, DePaul International, Patricia de Navas, AIC, Sor Teresa Mueda, HC. Y colaborando en el servicio de traducción el P. Shijo Kanjirathamkunnel,CM

Esta Comisión impulsa en el mundo los distintos proyectos que como Familia Vicentina tienen una incidencia en el Cambio Sistémico.

Me parece importante dar un vistazo  a  los conceptos básicos en la primera publicación de esta Comisión en su libro Semillas de Esperanza.  Alli nos explica bien lo que es Cambio Sistémico.

“En su esencia un sistema es un todo, un compuesto unificado de cosas que funcionan juntas. El sistema funciona por medio de la interacción de sus partes, y de hecho, es más grande que la suma de sus partes. Al interactuar las partes, influyen unas en otras continuamente, para el bien o para el mal.

Por ejemplo, los físicos y los astrónomos ven   el universo como un sistema. Si explota una estrella, todas las cosas en el universo sienten el efecto de la explosión. La ciencia médica ve   el cuerpo como un sistema. Un riñón enfermo afecta a la sangre, y la sangre enferma afecta a todos los demás órganos.  Si me rompo el tobillo, siento dolor, y el dolor  afectara a mi sentido general de bienestar y a mi carácter. Eso a la vez afectara a mi manera de tratar con los demás. El tobillo roto afectara también de manera negativa a mi manera de andar. Como resultado, el muslo y la espalda empezarán a molestarme también. Con un tobillo que palpita y una espalda que duele, puede que sienta también dolor de cabeza o malhumor. Todo esto afectará a mi manera de trabajar y a mi manera de relacionarme con los otros.

La sociedad es un sistema.  Si los elementos que influyen en la vida de la gente dentro del sistema (la familia, el trabajo, la alimentación, el cuidado de la salud, la educación, los valores morales, etc.) funcionan a la vez de una manera positiva, la condición de la gente mejora.  Si fallan uno o varios de esos elementos, el sistema entero empieza a derrumbarse.

Un ejemplo de cómo funciona el cambio sistémico.

Todos vivimos en el interior de un sistema económico cuyos elementos interactúan unos con otros. Si el sistema funciona bien, favorece el desarrollo de la persona. Si no, impide el crecimiento y acelera el deterioro. Si, por ejemplo, no tengo un  trabajo, no gano dinero. Si no gano dinero, no puedo comprar  comida para mi familia. Si mi hijo no tiene comida suficiente, sufrirá de  malnutrición. Si sufre de malnutrición, no podrá estudiar bien. Si no estudia bien, no recibirá  el certificado escolar. Si no recibe el certificado escolar, tal vez no pueda conseguir trabajo. Si no consigue un trabajo, no ganará dinero. Y de ese modo el círculo vuelve a empezar.

Criterios para proyectos del cambio sistémico

Como se puede ver en la descripción y en las ilustraciones que hemos presentado hasta ahora, no todo proyecto incluye cambio sistémico. Muchos proyectos excelentes se dirigen a necesidades urgentes e inmediatas, pero no van más allá. Lo que separa a un proyecto de cambio sistémico de esos proyectos, son las características siguientes:

  1. Un impacto social de largo alcance.  Esta es la característica principal del cambio sistémico; es decir, el proyecto ayuda a cambiar la dinámica de la situación de aquellos que intenta beneficiar.
  2. Sostenibilidad.  El proyecto ayuda a crear las estructuras sociales necesarias para un cambio permanente en la vida de los pobres, tales como puestos de trabajo, educación, vivienda, el acceso a agua potable y comida suficiente, y la participación en el liderazgo local.
  3. Extensión.  En concreto, este aspecto significa que el proyecto se ha extendido de hecho más allá de su contexto inicial y ha sido puesto en marcha con éxito en otros contextos en el lugar donde comenzó, o bien internacionalmente, ya sea por los mismos que lo iniciaron o por otros que han tomado elementos del proyecto primero.
  4. Repetitividad.  El proyecto puede ser adaptado para resolver problemas semejantes en otros lugares. La filosofía o espiritualidad que sirve de base al proyecto, las estrategias que emplea, y las técnicas que se utilizan pueden ser aplicadas en circunstancias variadas.
  5. 5.      Innovación. El proyecto ha producido un cambio social significativo, transformando prácticas tradicionales. La transformación se ha conseguido por medio del desarrollo de una idea capaz de cambiar las formas sociales anteriores y su puesta en práctica.

Cuando hablamos del cambio sistémico, hay  una distinción fundamental que es importante de tener presente.   La asistencia inmediata a los pobres y el cambio sistémico  no son opciones exclusivas que tengan que tomarse o no en cuenta.  Más bien,  ambas opciones son imperativas. Es decir, hay ocasiones en que debemos dar asistencia inmediata a los pobres.  Cuando alguien que se está muriendo de hambre nos pide ayuda, obviamente no podemos decirle: “Lo siento, mi amigo, no puedo darte de comer.  Solo estoy interesado en proyectos de cambio sistémico.”  Es claro que cuando hay necesidades urgentes como el hambre y desastres naturales, debemos ayudar a los que están viviendo en esas condiciones. Pero, no es suficiente. También debemos procurar discernir las causas de su pobreza y encontrar soluciones para el largo plazo.  Por eso, la asistencia inmediata y el cambio sistémico son diferentes,  pero vinculados e imperativos”.

Te invitamos a leer el Libro Semillas de Esperanza: Historias de Cambio Sistémico.


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