Del Boletín de la SSVP de  Guatemala

Durante los días diecisiete, dieciocho, diecinueve y veinte de enero, hemos tenido la gracia especial de tener en nuestro país Guatemala, la visita del Vigésimo tercer sucesor de San Vicente de Paúl y vigésimo cuarto Superior General de la Congregación de la Misión, de las Hijas de la Caridad y de todas las ramas de la Familia Vicentina, el muy Reverendo Padre George Gregory Gay, C. M.

Desde el anuncio de su visita, en nuestros corazones vicentinos sus latidos comenzaron a ser más intensos; y luego conforme se acercaba el día de su arribo a la capital guatemalteca, los miembros de la Familia Vicentina, comenzamos a vivir una emoción especial. Así llegó el día sábado diecisiete y antes del arribo del vuelo de American Airlines, procedente de la ciudad de Miami, quienes estábamos a su espera comenzamos a experimentar una emoción singular.

Por fin, a las veintiuna horas, apareció el Superior General, quien nos manifestó su especial agrado de reencontrarse con sus “amigos de Guatemala” después de algunos años de ausencia física, pero de presencia espiritual permanente, sin barreras y de trabajo con carisma vicentino; y sobre todo con la promesa de unir nuestros corazones en la Eucaristía del día siguiente. El saludo fue demasiado corto porque lo agotador del viaje, desde Roma, no era como para terminar con las energías de nuestro querido Padre Gay.

El día domingo diecinueve al grito de: “Se siente, se siente, San Vicente está presente”, dio inicio nuestra Eucaristía presidida por el Superior General, con la participación del Padre Paquito Ramos, la casi totalidad de Hermanas de la Caridad, la Asociación Internacional de Caridad –AIC-, la Asociación de la Medalla Milagrosa –AMM-; las Juventudes Marianas Vicentinas –JMV-; la Sociedad de San Vicente de Paúl –SSVP-; Ex alumnos de Casa Central; y, la Asociación Amigos de Sor Cecilia Charrin.

El mensaje central del Superior General, previo a la Eucaristía, estuvo en torno a estos dos puntos:

1) Impulso al Fortalecimiento de la Familia Vicentina, como un signo de unidad en los trabajos y de un objetivo común, “Servir a Cristo en el Pobre conforme al carisma de San Vicente de Paúl”; y,

2) Hacer que nuestras obras estén en la dirección de un cambio sistémico integral, para lograr la dignificación de la persona o comunidad a quien servimos. Por eso la Congregación de la Misión promocionó el concurso a nivel internacional del Proyecto de Cambio Sistémico Integral, el cual estuvo a cargo del Reverendo Padre Roberto Malonney, anterior Superior General, y con ayudas llegadas de otras fuentes. Esperando que el Proyecto ganado por la Sociedad de San Vicente de Paúl de Guatemala, deje huella de lo que es trabajar dentro de la perspectiva de cambio sistémico.

Dentro de la Eucaristía, nuevamente tuvimos la oportunidad de escuchar el mensaje de nuestro querido Superior General, en donde insistió en que el llamado de Samuel, es un reto para nosotros como cristianos vicentinos, en cuanto a cómo respondemos a ese llamado del Señor en nuestras vidas; cómo hacemos vivos el ¡Aquí estoy Señor, háblame que tu siervo escucha! Nos pidió aprender a reconocer a Cristo en los Pobres y en los Pobres a Cristo, recordando que San Vicente de Paúl, nuestro Santo Fundador los llamó: “Nuestros Amos, Maestros y Señores”.

Posteriormente, se tuvo la oportunidad de compartir personal y grupalmente unos instantes con el Padre Gregorio, quien con su característica sonrisa atendió a todos los que se acercaron a Él, para presentarle sus saludos de afecto y filiación.

El día lunes diecinueve, dentro de los actos de bendición de la Casa de Retiros “Medalla Milagrosa”, en la Finca Manzanales a treinta y siete kilómetros de la ciudad capital, en la carretera a occidente, el Reverendo Padre Francisco Ramos, Visitador Provincial, recordó que después de 148 años de presencia de los Padres Paulinos en Guatemala y Centro América, era un verdadero honor tener al sucesor de San Vicente, en ésta, que como Él mismo ha llamado, es su casa. Que su visita, nos anima en el proceso de Evangelización con carisma vicentino en nuestras tierras. Hizo la reseña histórica que esta casa de retiros, fue acordada por el Consejo Provincial, después del retiro anual de la Provincia de Centro América y Panamá del año dos mil seis; y aprobada por el Superior General y su Consejo a finales de ese mismo año; por lo que constituye una especial satisfacción solicitarle al Superior General, la bendición de este lugar cuya idea principal fue construir un lugar que contribuyera a que las personas que asistan, se encuentren con Dios, consigo mismas y con los demás, después de un verdadero retiro espiritual.

Por su parte el Superior General, insistió en que nuestro carisma, legado por San Vicente de Paúl, a todos sus hijos, es “Contemplativo en acción, al servicio de los demás” Pero, “si Dios, no construye la casa, en vano se fatigan los obreros”, razón por la que debemos hacer todo conforme al inmenso Amor que hemos recibido de Dios. Será una casa que dará la oportunidad para que el pobre tenga acceso a un encuentro con Dios y con los demás.

Durante el viaje a la Finca Manzanales, la redacción del Boletín tuvo la oportunidad de entrevistarse con el Padre Gregorio y formularle tres preguntas:

1º. ¿Qué espera de cada una de las Ramas de la Familia Vicentina, en Guatemala?

Nuestro Superior General, nos respondió: “Como animador espiritual de la Familia Vicentina, espero el acercamiento de una a otra rama, reafirmando los lazos de amistad y familiaridad, creando un ambiente de confianza mutua y lograr así, hacer un solo espíritu de oración que permita profundizar en la espiritualidad vicentina, como espíritu de trabajo a favor de los más desfavorecidos. Y, fundamentalmente, que cada una dé un testimonio particular del carisma vicentino en sus propios medios y centros de trabajo”.

2º. ¿Cómo enfrentar la crisis de la pérdida de valores a nivel nacional y mundial?

El Padre Superior General, nos ha respondido que: “Es imperante retomar los valores del Evangelio, para contraponerlos a aquellos que impone al hombre la sociedad actual. La Doctrina Social de la Iglesia, es una verdadera joya, que no ponemos en práctica y en la que podemos encontrar los valores del Evangelio, puesto que en ella no sólo encontramos los valores que pueden hacer la diferencia, sino la forma de ponerlos en práctica. Para ello, debemos formarnos y profundizar en la Palabra de Dios, y estudiar a conciencia la Doctrina Social de la Iglesia, y luego de conocerla, ponerla en práctica viviendo cada uno estos valores, para dar testimonio de nuestra autenticidad de cristianos y no dejarnos seducir por los falsos valores que nos presente a cada momento el mundo”.

3º. Como Superior General, ¿qué desearía dejar a la Iglesia como legado de su paso en este cargo?

Nuestro Superior General no duda en responder, “Durante todos mis discursos, reflexiones, homilías, platicas, charlas que sostengo a donde voy, insisto en que lo más querido es un entendimiento más profundo sobre lo que es caridad, la cual debemos esencialmente verla en tres dimensiones:

  1. Ver la caridad, como el acercamiento a los pobres con capacidad de compartir su propia realidad, compartir su propio sufrimiento, hasta lograr hacernos amigos de ellos; esto es lograr un amor compartido, como la primera dimensión de la caridad.
  1. Promover la dignidad de cada persona, particularmente de los pobres, a través de la promoción humana y cristiana; misma que podemos hacer posible por medio de programas sociales de educación, salud, trabajo, etc.; esta sería la segunda perspectiva de la caridad; y,
  1. Practicar lo que yo llamo: Caridad – Política. Esto no es más que intentar tener relaciones más armoniosas en una sociedad, aprovechando nuestra voz, hacia los gobiernos, para lograr cambios en las estructuras sociales, que mantienen oprimidos a los pobres.

Es importante señalar que no puede existir la caridad sin considerar sus tres dimensiones, para la práctica de una verdadera caridad humana, en el contexto evangélico. Tomemos en cuenta que la Caridad sólo viene de Dios, porque Dios es Amor, es por eso que debemos vivir en acción dentro de los límites de la Caridad de Dios, reconociendo que lo que hacemos es cosa de Dios y no es cosa nuestra.

Esforcémonos por promover el amor, como familia, en el espíritu de San Vicente, reconociendo que todo esfuerzo viene de la protección y ejemplo que recibimos de la Santísima Virgen María, la primera Evangelizadora y la primera que llevó desde su vientre al Hijo de Dios al mundo, como realidad de la promesa de salvación al género humano”

Gracias Padre George Gregory Gay, sus palabras no las olvidaremos, trataremos de ponerlas en práctica y seguir el ejemplo que nos deja de trabajar intensamente por la construcción del Reino de Dios, sin descanso, poniendo todas sus energías y todo su ser al servicio de la Evangelización con este perfume tan especial del Carisma de Vicente de Paúl.

Su sonrisa, es una sonrisa que nos permite visualizar la alegría de Dios en el servicio a los demás, principalmente a sus más escogidos y preferidos, los Pobres.

Pedimos a Dios, que su visita no sea para nosotros en vano, sino que la semilla que deja con sus palabras, sirva para que un día el Señor pueda cosechar buenos frutos en estas tierras tan llenas de dolor, precariedad e indolencia.

Querido Padre Superior General,

le reiteramos nuestro deseo porque Dios le guarde por muchos años.

Etiquetas: VCPSC

1 comentario

  1. oswaldo morales bran

    DIOS AYUDA A LAS HERMANAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAUL A LLEVAR PRIMERO SU MENSJE DE SALVACION Y LUEGO SU AYUDA SOLIDARIA LLENA DE FE Y CARIDAD.

    Responder

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