Iglesia Católica insta a unión de guatemaltecos para socorrer a damnificados por lluvias.

Los obispos de Guatemala emitieron ayer el comunicado “Unidos en la Solidaridad”, donde exhortan a los guatemaltecos a permanecer unidos y consolidar y ampliar la cadena de solidaridad para con los damnificados y sobrevivientes de la tormenta tropical Stan, que azotó hace 13 días el país.

En los siete puntos del comunicado de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG), se tocan temas tales como los gestos de heroísmo, el llamado a la unidad, y el futuro, entre otros.

“No cabe duda que después de los días del terremoto de hace 29 años, nuestra tierra no había sufrido una devastación similar. Junto a ello, el daño en la infraestructura y en el aparato productivo acrecienta las dificultades en estos tiempos de emergencia”, señaló monseñor Gonzalo de Villa, obispo auxiliar de Guatemala.

También mencionó: “Hemos podido admirar los gestos de heroísmo de quienes han salido en busca del hermano necesitado de ayuda”. Agregó que en los departamentos las diócesis se han solidarizado con los afectados.

“Lo mejor del pueblo guatemalteco en términos de generosidad ha salido a relucir en este tiempo de dolor. (…) Podemos leer la bondad de Dios en medio de la adversidad”, recalcó.

Cadena solidaria

Monseñor Óscar Julio Vian, vicario apostólico de Petén, fue el encargado de hacer un llamado a la unidad de los guatemaltecos en nombre de los obispos.

“Ante la realidad tan dolorosa, la Iglesia Católica en Guatemala alienta a la unidad de todos los guatemaltecos para consolidar y ampliar la cadena de solidaridad, con el fin de que todos contribuyamos a salvar vidas humanas, a llevar el socorro necesario”, declaró.

Además, recalcó en la importancia de organizar los esfuerzos para una efectiva reconstrucción.

“Desde las instituciones del Estado hasta la familia más humilde, todos debemos contribuir con nuestro esfuerzo solidario”, exhortó el religioso.

Radiografía del país

En el pronunciamiento, la CEG dejó entrever la necesidad de crear más fuentes de trabajo y renovar la inversión.

A ello, Vian añadió que se debe “consolidar la fe en nuestra capacidad de mirar al futuro con confianza”.

Monseñor Mario Alberto Molina, obispo de Quiché, comentó que al igual que el terremoto de 1976, la tormenta tropical Stan ponía al descubierto “la miseria de los más necesitados de Guatemala”.

“Stan nos ha dejado no sólo el desastre y las víctimas. Mostró la radiografía de nuestras carencias e improvisaciones, de nuestras políticas económicas y sociales torpemente egoístas”, resaltó.

Se preguntó: “¿Hasta qué punto hemos privilegiado las necesidades más urgentes de los más pobres en los proyectos que emprendemos?”

Monseñor Julio Cabrera, obispo de Jalapa, pidió que tanto la iniciativa privada como las instituciones públicas trabajaran al servicio de la reconstrucción del país.

Agradecimiento

Para concluir, el cardenal Rodolfo Quezada agradeció la cobertura de los medios de comunicación que permitieron conocer la magnitud de la catástrofe y sensibilizaron a la población sobre el tema.

También leyó una carta en la que el Papa Benedicto XVI envió la bendición Apostólica a los obispos y población de las zonas más afectadas.

Acopio: Desciende ayuda para damnificados

Después de una semana de emergencia, la solidaridad ha comenzado a disminuir, a tal grado que los pocos lugares de acopio que aún están habilitados en la capital se han centralizado en el Parque de la Industria, en la Procuraduría de los Derechos Humanos y en la sede de la Cruz Roja.

“Ya no es mucho lo que recibimos, así que trasladamos todos nuestros puestos de ayuda al Parque de la Industria”, lamentó María Fernanda Ros de Castillo, encargada del Establecimiento de Recepción de Víveres de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (Sosep), en la Guardia de Honor, zona 10.

“Queremos que el pueblo sepa que todavía necesitamos mucho, ya que la gente está muy necesitada en Xela, San Marcos, Sololá, Escuintla y Suchitepéquez”, agregó.

Representantes de otros puntos de acopio dicen tener esperanza de que los guatemaltecos vuelvan a ayudar.

“Tal vez este fin de semana se tocan el corazón”, invitó Julio Arias, representante del Puesto de Ayuda de Emisoras Unidas, en el Parque de la Industria.

En números: La catástrofe

Stan dejó un legado de destrucción y muerte en el país.

654 es el saldo de personas fallecidas tras el paso de la tormenta tropical en Guatemala.

830 es el número de personas que los cuerpos de socorro reportan como desaparecidas.

230 mil 125 pobladores resultaron damnificados por la catástrofe natural que azotó al país.

1.5 millones de guatemaltecos fueron afectados directamente por la tormenta tropical.

140 mil 266 sobrevivientes viven en albergues habilitados en las regiones más afectadas.

12 mil viviendas fueron destruidas y dañadas por el paso de Stan en Guatemala.

Por Claudia Méndez Villaseñor
Tomado de Prensa Libre 15 de octubre 2005

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