Sínodo de los Obispos (5)

por | Oct 5, 2005 | Iglesia | 0 comentarios

México, Nicaragua y el Congo reclaman la Eucaristía como fundamento de la justicia social y de los derechos del los hombres. Nueva Zelanda hace un llamado sobre la comunión a los separados.

Documento sin título

La justicia social al Sínodo de los Obispos

México, Nicaragua y el Congo reclaman la Eucaristía como fundamento de la justicia social y de los derechos del los hombres. Nueva Zelanda hace un llamado sobre la comunión a los separados.

Del aula sinodal al sur del Mundo: las intervenciones de los obispos de Nicaragua, México y el Congo hablaron sobre los países frecuentemente martirizados de guerras, pobreza, miseria, llamando la atención de la Iglesia el problema de la justicia social y de la promoción de la dignidad humana, abriendo la reflexión sobre el modo de vivir la fe, y sobretodo, el sacramento de la Eucaristía. La admonición viene, en primer lugar, del Cardenal Miguel Obando Bravo , Arzobispo emérito de Managua (Nicaragua), que intervino, ayer, en la Congregación General de la mañana: “Jesús nos enseña que la ley fundamental de la perfección y, pues, la transformación del mundo, es el nuevo mandamiento del amor”. Esta premisa es necesaria para recordar que cada comportamiento social nace del amor. Para esto, para generar una sociedad que vea por la tutela de la dignidad del hombre, “es necesario revalorar el amor en la vida social –a nivel político, económico y cultural- haciéndolo norma constante y suprema de la acción”. Hizo un llamado a separar la unidad de la persona en sus dimensiones privadas y sociales, espirituales y materiales”. Quien piense –señaló el Cardenal- en atenerse a la virtud del amor sin tener en cuenta los deberes de la justicia, se engaña a sí mismo: “La caridad es el más importante mandamiento social. Respeta al prójimo y sus derechos”. No se puede pensar vivir la Eucaristía fuera de un cumplimiento real y concreto del respeto de la dignidad personal. , connatural al ser humano y en algunas realidades sistemáticamente ignoradas. La comunión con Cristo Eucaristía lleva a una comunión horizontal y “universal” de la Iglesia en el mundo. En la Eucaristía , en el misterio místico de donarse de Cristo al hombre, la violación de la dignidad personal no admite disculpas: si la riqueza y la pobreza del mundo se resumen en las pobres especies del pan y del vino, entonces la Eucaristía no puede no estar al centro de la justicia social.

También lo remarcó en su intervención el Obispo congoleño, Mons. Monsengwo Pasinya. Ilustró a los obispos sobre la experiencia de fe de la Iglesia local. En Congo se vive un milagro de gracia. La Eucaristía , en Congo, celebrada en una atmósfera de fe y de alegría, constituye un núcleo ardiente de caridad, donde se aprende el valor de vivir, de Aquel que ha elegido la muerte para dar vida en abundancia; una fuente de consolación y una escuela de humildad colectiva, en la cual diariamente se experimenta la purificación a través del abajamiento. La Eucaristía es, en la experiencia de la Iglesia congoleña, la salvación integral, la verdadera liberación, de la cual debe nacer la tensión hacia la construcción de una sociedad más justa: “ La Eucaristía diaria debe convertirse para los discípulos de Cristo en una invitación general urgente para construir un mundo más fraterno y unido, más justo y solidario… la Eucaristía debe invitar a los expertos de la economía y de las finanzas como también a los cristianos encargados de tomar decisiones geopolíticas para trabajar incesantemente para instaurar un Nuevo Orden Económico Mundial, en el cual la solidaridad y el compartir deben ir más allá del aspecto humanitario, frecuentemente ligado a aspectos políticos, para convertirse en una dimensión intrínseca del mismo sistema”. La cancelación de la deuda externa de los países pobres llama a un profundo examen profundo sobre los nuevos mecanismos para evitar el endeudamiento de los países pobres.

Mons. José Trinidad González Rodríguez, Obispo Auxiliar de Guadalajara (México), habló sobre la unión entre Eucaristía, justicia que viene unida a la caridad: “La justicia unida a la caridad a las que nos urge la Eucaristía nos proyectan a un amor activo, concreto y eficaz con cada ser humano que no debe faltar en nuestro estilo eclesial de vida cristiana y en nuestros programas de pastoral. Porque, si verdaderamente hemos partido de la contemplación del Cristo eucarístico, «tenemos que saberlo descubrir, sobre todo, en el rostro de aquellos con los que Él mismo ha querido identificarse, cuando dijo ‘he tenido hambre y me habéis dado de comer’…Esta página evangélica no es una simple invitación a la caridad: es una página de cristología, que ilumina el misterio de Cristo… Jesús, Pan de vida, nos impulsa a trabajar para que no falte a nadie y a ninguna nación ese pan que todavía falta a muchos: el pan de paz y de justicia, allí donde hay guerras y no se respetan los derechos del hombre, de la familia y de los pueblos. El pan de la Palabra de Dios, allí donde todavía Cristo, Pan de Vida, no ha sido anunciado y los hombres están privados del alimento y de la bebida que sacia el hambre y la sed del espíritu. El Pan de la verdadera libertad, allí donde no tiene vigencia todavía una justa libertad religiosa para profesar y proclamar abiertamente la propia religión”. El Sínodo, ha afirmado el Obispo mexicano, nos ofrece una ocasión magnífica para hacer efectivo el compromiso eucarístico en el gozo de proclamar que, sobre todo, en la Eucaristía , «El Salvador, encarnado en el seno de María, hace veinte siglos, continúa ofreciéndose a la humanidad como fuente de vida divina» ( Tertio Millennio Adveniente , 55), y para recordamos que ofrecer, de verdad, el sacrificio de Cristo implica continuar este mismo sacrificio en una vida de entrega a los demás”.

Mons. John Atcherley Dew , Arzobispo de Wellington (Nueva Zelanda) hizo un llamada por los esposos separados. “ Nuestras Iglesias se enriquecerían si pudiésemos invitar a los católicos comprometidos, actualmente excluidos de la Eucaristía para que vuelvan a la mesa del Señor. Hay quienes su primer matrimonio ha terminado tristemente. Nunca han abandonado la Iglesia , pero actualmente están excluidos de la Eucaristía. Hay católicos casados con personas bautizadas de otras religiones cristianas. Les reconocemos como una sola cosa en Cristo en el sacramento del Matrimonio, pero no al recibir la Eucaristía. Este Sínodo debe tener un enfoque pastoral. Tenemos que hallar los modos para incluir a los que tienen hambre del Pan de la Vida. Es necesario afrontar el escándalo de los que tienen hambre del alimento eucarístico, como se debe afrontar el escándalo del hambre física».

La mañana del 5 de octubre, mientras el Santo padre tenía la Audiencia General en la Plaza de San Pedro , los padres sinodales se reunieron en círculos menores o grupos lingüísticos para elegir a los moderadores y relatores e iniciar el debate sobre el tema de la Asamblea General Ordinaria. La quinta Congregación General tuvo lugar por la tarde en el aula del Sínodo.

Alfredo Becerra Vázquez, C.M.

Etiquetas:

0 comentarios

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

homeless alliance
VinFlix
VFO logo

Archivo mensual

Categorías

Sígueme en Twitter

colaboración

Pin It on Pinterest

Share This