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Sor Cecilia

por | Sep 21, 2004 | Hijas de la Caridad | 2 comentarios

“Alegre en su abnegación se dio toda, sin saber a dónde iba a llevarla el Espíritu”. A Guatemala la mandó y a Guatemala llegó el 30 de agosto de 1930. Feliz, desde su llegada se dio a los pobres, en los que desde años soñaba, porque veía y encontraba en ellos a Jesucristo. La Caminante del Señor

Sor Cecilia

Nació en Saint Étienne-des-Oullières (Rhône) Francia, el 17 de febrero de 1890. Sus padres fueron Maurice Charrin y Césarinne Devercheré. Tuvo dos hermanas, Gabrielle e Isabelle.
Fue bautizada el 1º. de mayo de 1890, recibiendo el nombre de
Marie Isabelle Rosalie Renée.

Entró en la Comunidad de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, el 13 de abril de 1923, vistiendo el Hábito de la Caridad, el 4 de junio de 1924. Desde entonces se llamó Sor Cecilia. Pronunció sus Votos por primera vez, el 1º. de mayo de 1928.
Llego a Guatemala el 30 de agosto de 1930

Falleció el 13 de julio de 1973 en la Ciudad de Guatemala a los 83 años.

Su primer destino fue Chalons-sur-Saône, llamado el pequeño Paris

Cuando una mujer sabe a donde va,
el mundo se detiene a darle paso

El Château de Néty* y sus viñedos, castillo donde nació Sor Cecilia, fue
construido por su abuelo Charles Charrin. Era una propiedad muy grande y productiva hasta antes de la primera guerra mundial. En 1914 todos los viñadores fueron movilizados. El Château de Néty se quedó sin mano de obra enfrentando dificultades económicas serias.

Su madre Césarinne, viuda, y de salud muy frágil no pudo tomar el mando de Néty. Fue Renée quien tomó el puesto de “jefe de familia”. Allí nace la admiración por Renée (Sor Cecilia) de sus hermanas menores por la forma disciplinada, austera y justa de manejar la plantación. Durante la guerra, prisioneros alemanes colaboraron en los trabajos del viñedo y a la par de ellos, Renée (Sor Cecilia).

Renée estaba segura de su vocación. Vivía en completa austeridad. Por las noches, en su habitación, dormía en el suelo. En su vida solo había espacio para el sacrificio, la oración y el trabajo. Quería, a través de ello, acercarse cada vez mas a Dios.

Había prometido que solo entraría a la comunidad cuando estuviera El Château de Néty nuevamente en estado de funcionamiento y su hermana Gabrielle se casara.

Cuando Sor Cecilia, oyó la voz del Espíritu Santo, la siguió hasta el fin con una fidelidad admirable. No vaciló en romper toda atadura y entró a la Comunidad de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, con su decisión clara: “Aquí estoy, porque Dios me ha llamado

Para los pobres era y para los pobres fue

El viento sopla donde quiere. Juan 3, 8

Como decía Sor Geneviéve Chardin, al fallecer Sor Cecilia.

“Alegre en su abnegación se dio toda, sin saber a dónde iba a llevarla el Espíritu”. A Guatemala la mandó y a Guatemala llegó el 30 de agosto de 1930. Feliz, desde su llegada se dio a los pobres, en los que desde años soñaba, porque veía y encontraba en ellos a Jesucristo. Sólo y únicamente esto le preocupó. Se comunicaba con los necesitados en un castellano con marcado acento francés.

Para los Pobres era… Y para los Pobres fue… Reorganizó en la Casa Central la distribución de desayunos y almuerzos, yendo ella misma al mercado, para hacerse regalar lo que quedaba: verduras, fruta, carne… todo era bueno. Lo cargaba sobre una carretilla prestada o mal pagada, pues tenía el don de persuadir a la gente que la ayudase y ¡Cuán deliciosas sopas hacía, pelando con sus pobres las verduras! Había conseguido que la Casa Central le diera un espacio en el fogón, para poner su inmensa olla.

Viendo que las necesidades eran enormes, convenció a las Señoras de la Caridad y muy de veras las conquistó tanto que para emprender obras en favor de los pobres e indigentes, le preguntaban: “Bueno Sor Cecilia, ahora qué hacemos?…”

Una vida para los otros

Sor Cecilia fundó:

• Una sala cuna en la Casa Central para que las mujeres de escasos recursos pudieran ir a trabajar, dejando a sus hijos en un lugar seguro.

• Invitó a jóvenes entusiastas para fundar la Asociación “Luisa de Marillac”, dedicada a ancianos. La obra nació 15 de marzo de 1941, día de Santa Luisa, iniciándose con cien personas.

• Abrió el 1º. de febrero de 1943, el Consultorio Médico y un año después el “Hospitalito Hermano Pedro de Betancourt”, que contaba con farmacia. Allí nació el ahora “Hospital Hermano Pedro de Betancourt”.

• La Escuela “La Milagrosa”, que se abrió al público en 1944 en una casa de alquiler, con ocho profesoras y 250 alumnas. En la actualidad tiene más de 500 alumnas y es una escuela ejemplar.

• El Taller “San Vicente”. Esta obra se instaló en una casa que donó el gobierno, con el fin de dar trabajo y aprendizaje a madres obreras y jóvenes que no tenían trabajo. Se inició el 1º. de septiembre de 1946. En la actualidad sigue funcionando habiendo duplicado su tamaño.

• El “Amparo del Patojo”, institución que albergaba a jóvenes y niños
con formación cristiana, permitiéndoles vivir y educarse sanamente.

• La Escuelita de “Loreto”, institución gratuita para niños de muy escasos recursos.

• Colaboró de lleno para la construcción de la Escuela “San Vicente de Paúl” en Tecpán, Chimaltenango, que comprende estudios de primaria y secundaria, atendiendo una población mayoritariamente indígena.

Ella se esforzó por vivir a plenitud las palabras de Cristo que encontramos en el Evangelio de Mateo 25, 35-36: “Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, pasé como forastero y me hospedaste en tu casa, anduve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y en la cárcel y me visitaste”.

Su personalidad era sencilla, enérgica. Directa e intuitiva, actuaba con prudencia y rapidez; iba directamente al problema, inclinándose personalmente ante el dolor y lograba con esta actitud involucrar a personas generosas que le ayudaran. Abría sus ojos ante el problema que veía, abría sus oídos ante el grito desgarrador de la humanidad necesitada y se lanzaba en busca de la solución.

Vivió con sencillez, no le preocupó el qué dirán… ni las cosas materiales…
Su inteligencia le permitió un criterio amplio.
Jamás se quejaba ante el dolor, molestias y privaciones sin perder nunca su buen sentido del humor
Amó a los más necesitados y trabajó por ellos toda su vida.
Ella fue un ejemplo dentro de su congregación. Su personalidad fuerte y afable le permitía comunicarse, logrando un ambiente auténtico cristiano donde se sentía la presencia del Señor.
Mantuvo toda su vida una veneración a la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa y un amor infinito y entrega total a Dios.

“Qué dicha si la Compañía no tuviera que ocuparse más que
de los pobres desprovistos de todo”
Santa Luisa de Marillac

Lo que hizo, lo hizo bien, pero a costa de grandes sacrificios, pues sufrió insultos, vejaciones, lluvia, sol, cansancio y muchos contratiempos.

“No hay nada mas santo y perfecto que aceptar la voluntad de Dios, lo cual nos conduce a un total desprendimiento de nosotros mismos”
San Vicente de Paúl

No hubo calle de Guatemala que no recorriera con su tradicional bolso negro y su paraguas, también con su Rosario en la mano, orando por los bienhechores y por los pobres. Incansable, salía por la mañana y por la tarde de casa en casa, recorriendo las calles del hoy “Centro Histórico”, para pasar las urnas de la Santísima Virgen donde recaudaba fondos para las obras de la Comunidad.

El 13 de julio de 1973, a sus 83 años de entrega total fue llamada a la presencia de Dios Nuestro Señor para recibir la recompensa prometida, de los que aman y sirven a los pobres con alma, vida y corazón.

Celebración del 30º. Aniversario de fallecida
Sor Cecilia

Un grupo de personas que conocimos, admiramos y recibimos favores en vida de Sor Cecilia, constituimos un Comité para promover su Vida y Obra. Convencidos que fue un ser ejemplar digno de ser imitado, quien dedicó su vida a la práctica de la caridad, como una verdadera sierva de Dios, ejemplo de humildad y amor al prójimo.

El primer acto del Comité fue, conmemorar el trigésimo aniversario de haber sido llamada a la presencia del Señor.

Solicitamos al señor Alcalde de la Ciudad, que nombrase a la “1 Avenida A” del Centro Histórico de la Ciudad capitalina de Guatemala, con su nombre, en memoria del lugar por donde ella realizó su apostolado.

El señor Alcalde Ing. Fritz García-Gallont, nos lo concedió por medio del acuerdo Municipal No. 21/003 con fecha 16 de junio de 2003.

“Avenida Sor Cecilia Charrin”
El 10 de julio de 2003, durante el acto de la celebración contamos con la presencia de el señor Alcalde y su esposa; el señor Gilles Vidal, Excelentísimo Embajador de Francia; Lic. Tasso Hadjidodou, Agregado de Prensa de la Embajada de Francia; Monseñor Mario Ríos Mont, representante de la Curia Eclesiástica; el Conservador del Centro Histórico de Guatemala, Ar. Augusto Vela; Sor Thelma Morán, Visitadora de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl; Sor Esperanza García, Asistenta Provincial H.D.L.C.; Sor Telma Monje, Superiora de Casa Central H.D.L.C.; Autoridades y alumnado de Casa Central; Autoridades Municipales y civiles, alumnos de colegios católicos, vecinos del lugar y público asistente.

Desayuno
A niños y ancianos de la Obra Social de Casa Central y del Comedor Sor Cecilia.

Ofrenda floral
En el cementerio, con la bendición del Padre Adrián Bastaensen c.m., memorias y semblanza de la Vida de Sor Cecilia en Guatemala.

Sagrada Eucaristía
Concelebrada por Monseñor Mario Ríos Mont y Sacerdotes amigos de Sor Cecilia. Develación del retrato pintado por la artista Marion de de Suremain.

Comité Amigos de Sor Cecilia

Presidente: Dr. Edgar Miguel López Álvarez

Sacerdote Postulante: Padre José Francisco Ramos c.m.
Sor Esperanza García H.D.L.C. , Asistenta Provincial
Sor Telma Monjes H.D.L.C., Superiora de Casa Central
Lic. Tasso Hadjidodou, Agregado de Prensa de la Embajada de Francia
Licda. Amalia Montes
Señora Lolita Sagastume de Vettorazzi
Lic. Antonio Cabarrus y
señora Brigitte de Suremain de Cabarrús

Objetivo

Dar a conocer su Vida y promulgar su Obra.

Recabar información probable por tdodos los medios, de favores recibidos por su intercesión, con el objeto de iniciar el proceso de Beatificación.

Suplicar a quienes los hayan obtenido o conozcan cualquier dato, hallazgo o anécdota, que pueda enriquecer nuestra labor. Ponerse en contacto con las siguientes direcciones de correo electrónico, donde gustosamente les atenderemos.

Doctor Edgar Miguel López Álvarez: cliemla@ufm.edu.com.gt
Casa Provincial Marillac: caprov@terra.com.gt

*Castillo de Néty

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2 Comentarios

  1. Alma

    Dios bendiga siempre a Sor Cecilia y su amor por los pobres.
    Mi amor y admiración por las Hijas de la Caridad, siempre, siempre.
    Un saludo especial para las Hermanas de la Casa Central de Guatemala.

    Alma

    Responder
  2. William González

    Dios las bendiga hoy y siempre, conocí personalmente a Sor Telma Monge, pues me formé en el Hogar del Niño San Vicente de Paul Bo. San Jacinto, El Salvador. Una religiosa ejemplar de las H. de la C. de San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac.

    Responder

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