“Seamos para el mundo rostro de amor y de paz”. Es el nuevo lema de las Juventudes Marianas Vicentinas, el cual se puso a prueba el pasado sábado, uniéndo voces en contra de la guerra.

No importando la clase, religión, partido político, raza o color, cientos, miles, millones de personas marchamos para pedir por la paz en más de 600 ciudades alrededor del mundo. El grito fue unánime:»No a la Guerra» «Si a la paz». Esta fue la manifestación mundial más grande de la historia.

Y dentro de los grupos que marcharon el sábado 15 de febrero también estuvo presente nuestra iglesia católica y especialmente la Familia Vicentina que presentó su repudio a la guerra que afectará a miles de empobrecidos y los hundirá en la miseria.

Sigamos orando y trabajando por la paz al estilo de San Vicente de Paúl.

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