2 de mayo de 1660
De Enciclopedia
En Chambéry, mientras regresaba de Roma a París, muere Luis de Chandenier, abad de Tournus, gran benefactor de la Congregación de la Misión. Sobrino del Cardenal de la Rochefoucauld y abundantemente dotado por la fortuna, habría podido llevar una brillante vida como cortesano. Pero al morir su tío prefirió retirarse al seminario de San Sulpicio, primero, y, después, a San Lázaro. Fue uno de esos raros huéspedes que tuvieron el privilegio de ser admitidos por Vicente de Paúl para residir en el recinto de su Compañía. El abad de Tournus aportó su asiduidad y fervor a las Conferencias de los martes. Con este título, fue encargado de dirigir la misión predicada en Metz durante dos meses y medio, a partir del 6 de marzo de 1658, y de la que Bossuet, por entonces archidiácono de la ciudad, dijo que no se había visto nunca nada más preparado, apostólico y ejemplar que esa misión. Luis de Chandenier ayudó generosamente a Vicente de Paúl; le ofreció, en particular, su priorato de Saint-Pourçain, en la diócesis de Clermont, para costear los retiros de los ordenandos. También se interesó muy especialmente por el Seminario de San Carlos. Rechazó los obispados que se le ofrecían para llevar bien la abadía de Tournus y los pueblos que dependían de ella. Luis de Chandenier quería ser miembro de la Congregación de la Misión, pero su humildad le hacía considerarse indigno de ello y Vicente de Paúl, que sin duda pensaba que era un personaje demasiado llamativo para su "pobre compañía", no le animaba. No obstante, en su lecho de muerte, tuvo el gozo de ser admitido en la Congregación por el P. Tomás Berthe.