Vidas ejemplares: Santa Catalina Labouré (cómic)

Número 114 de la colección “Vidas ejemplares”, de editorial Novaro, editado en el año 1961

Esta serie, publicada por la Editorial Novaro y dirigida por el Padre José A. Romero S.J. salió a la luz el 1 de Mayo de 1954.

Anualmente, se lanzaban números extraordinarios de la serie (80 páginas), dedicados a temas especiales como: JESÚS DE NAZARETH, MOISÉS Y LOS 10 MANDAMIENTOS, EL CONCILIO VATICANO II, LOS CONGRESOS EUCARÍSTICOS, NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, etc, publicándose un total de 13 extras en los años que duró este cómic.

Es a partir de Enero de 1960 que esta publicación pasa a lanzarse cada quincena, cambiando en 1964 el logotipo de la estrella por una “N” inscrita en un círculo, acompañado al clásico triángulo blanco (que por un breve tiempo estuvo acompañado de la estrella de “Ediciones Recreativas” para luego apropiarse de ese espacio).

El 1ero de Julio de 1964, y desde el número 176, cambia nuevamente el logotipo por uno presentando un águila estilizada, ubicando en su pecho la “N” de Novaro.

Llegando al año 1967, y ya por el número 236, la Editorial Novaro arma un nuevo logo en el que se verán una “E” y una “N” entrelazadas. 10 números después, el 1ero de junio de 1967, se obsequió el Tercer Álbum histórico de cromos llamado “RAÍCES HISTÓRICAS DE MÉXICO” perteneciente a una promoción que con el título de “Pega Ganando y Gana Pegando” había hecho su aparición el 15 de setiembre de 1966, publicando un promedio de 3 figuras del álbum en cada uno de los cómics que la editorial sacaba semanalmente (estas figuras iban impresos en la contratapa o en la contraportada de todos los títulos que publicaba Novaro).

Para el año de 1972, se rediseña el título “Vidas Ejemplares” con un nuevo tipo de letra, dándole un tono más arcaico y cercano al carácter de la publicación. Esta no sería la única variación que traería, sino que en pocos meses, al 10 de abril, la editorial cambia su política de publicar biografías, para iniciar una larga y bien estructurada serie de (cabe indicar que la también mexicana “Episodios Bíblicos”editorial EDAR , estaba publicando un título similar llamado BIOGRAFÍAS SELECTAS-agrupando vida de santos y de personajes célebres-, la cual también en una etapa se dedicó a temas bíblicos).

El 15 de noviembre de 1973, la serie se incorpora a la promoción “Festival de Colores”, siendo impresa en papel couché, dando como resultado colores más brillosos.

Vidas Ejemplares dejó de publicarse con el número 416, del 25 de marzo de 1974. Sin embargo, una década después, en 1983, una editorial llamada Pin-Pon comienza a relanzar en formato pequeño esta serie, pero sumándole en el título “y milagros”, quizá por la ausencia de un permiso por parte de la Editorial Novaro para que Pin-Pon pueda usar el mismo título.

En 1985, con un tiraje de 50,000 ejemplares mensuales, se inicia la segunda época del cómic, ya no bajo el sello de Novaro que había cedido los derechos a la iglesia católica, sino bajo el de “Obra Nacional de la Buena Prensa”, que reeditará en formato pequeño, la mayoría de ejemplares que salieron en los años 50s y 60s.Probablemente se haya mantenido en circulación hasta 1998.

De la introducción del comic:

Los Diversos Caminos

Muchas personas creen que existe una espe­cie de patrón o molde común para medir por igual a todos los santos; que para alcanzar la perfección es preciso coincidir, no sólo en las mismas virtudes de los antecesores, sino que estas virtudes deben exteriorizarse de manera idéntica en cada uno. Es decir, hay quienes piensan que todos los santos son semejantes entre sí, que tienen una sola ma­nera de manifestarse, supuesto que practican de manera similar el amor, la caridad, la pobreza y la castidad.

Esta conclusión, aparentemente lógica, es erró­nea, porque el ser humano -y los santos lo son-, tienen infinitas variedades de carácter y ac­ción. Cada virtud puede tener numerosísimas ma­nifestaciones. Tómese, por ejemplo, la caridad. El ser caritativo puede preocuparse en remediar el sufrimiento físico del prójimo, y se esforzará en darle lo necesario para que se sustente y no pa­dezca; o puede considerar que lo más importante es el sufrimiento moral, y entonces le procurará consuelo espiritual, amoroso y constante. Pero también puede creer que lo que el prójimo necesi­ta, más que nada, es tolerancia y perdón a sus yerros, defectos y pasiones… Así, según sienta el santo con mayor fuerza alguna de estas manifes­taciones, ejercitará un estilo especial de caridad.

San Vicente de Paúl tomaba el lugar de los ga­leotes, y recibía los golpes, los grilletes, el hambre y la sed para aliviar de esos padecimientos a al­gún prisionero de guerra. San Pedro Claver se de­claró “esclavo de los esclavos negros”, para hu­millarse ante los más humillados y darles, con el propio sacrificio, una suprema prueba de solidari­dad, lo que devuelve la esperanza y consuela al más doliente de los prójimos. En cambio, Santa Isabel de Hungría continuó siendo reina y no se despojó de todos sus bienes, aunque jamás hizo uso de ellos en su provecho. Profesó la caridad y el amor, pero cuidó de no herir nunca los intereses de su regio esposo ni en lo material ni en lo espiri­tual. Su concepto de la caridad le impedía califi­car estos intereses como justos o injustos, y se con­cretó a obsequiar a los necesitados, en forma constante. La caridad es tan diferente en sus ma­nifestaciones como los caracteres humanos.

Lo mismo podría decirse de la humildad, de la tolerancia, del espíritu de pobreza, de todas las virtudes teologales que practican los santos.

Los valores morales están acondicionados al medio, a las circunstancias, al modo de ser de los hombres, a la interpretación o sentimiento de las ideas cristianas.

Un santo puede ser riguroso, pacientísimo, con­ciliador; puede ir a Dios por los caminos de la acción o del pensamiento, es decir, puede ejecu­tar o contemplar; puede, en fin, razonar o intuir, pero cada uno es ejemplar en sus fines y en sus diversos procedimientos. Porque el cristianismo tiene muchos caminos y una sola meta: honrar el Decálogo divino, o sean los Diez Mandamientos de la Ley de Dios.

Los lectores, que habrán ya leído muchas vidas de santas en esta Serie, podrán apreciar en el pre­sente número cómo Santa Catalina de Labouré al­canza la santidad por procedimientos muy pro­pios, diferentes a los de otras santas, pero iguales en su esencia admirablemente cristiana.

Santa Catalina de Labouré guardó mucho silen­cio y padeció mucho sin dar a entender que su­fría, pero su labor, heroica en grado sumo, fue premiada con el alto galardón de la inmortalidad en este mundo y de la felicidad en el otro.

Adaptación Literaria: Javier Peñalosa. — Realización Artística: A. Tirado. — Portada: Ruy

Descarga aquí este recurso

Para descargar el libro completo, pulsa sobre este enlace (Formato: PDF, 35 páginas)

About Javier F. Chento

Misionero laico vicenciano, de España. Informático de profesión, dirige y mantiene varias páginas Webs cristanas, entre ellas Somos Vicencianos. También es músico cristiano y ha publicado varios discos.
No comments yet.

Deja un comentario