350 Aniversario. Celebración en Ávila
Provincia de San Vicente en Ávila el 16 de mayo de 2010
Estábamos convocados todos: Profesores, padres, alumnos, acogidos y ancianos de algunos Centros, ancianos de varias Residencias, personal colaborador de los servicios de portería, cocina y limpieza, personal especializado: enfermeras y auxiliares, JMV, Hijas de la Caridad, Misioneros Paúles, miembros de la AIC, AMM, SSVP y MISEVI. Nadie debía faltar a la cita. Todos estábamos invitados y convocados.
Y así fue. Nos recibió el cielo azul y limpio de Ávila en un día lleno de sol. Comenzamos el Encuentro siguiendo paso a paso el Programa fijado
A las 10,30 h: Acogida. Nos recibieron en nombre del Ayuntamiento de la ciudad D. Áureo, Concejal de Cultura y profesor de un Centro Vicencenciano y en nombre de las Hijas de la Caridad: Sor Mª del Carmen Zaballos, visitadora, y el P Fernando Casado, Director provincial.
El saludo de la Visitadora marcó el ritmo de la Jornada:
¡Bienvenidos!
Después de 350 años de la muerte de nuestros Fundadores, nos encontramos aquí, en el marco incomparable de la ciudad de Ávila en la que los “castillos interiores” abren sus puertas para acogernos con calor y en la que las “moradas” se tornan en las calles que nos abren sus portones para festejar la frescura y presencia del Carisma Vicenciano.
Estamos aquí de todos los rincones de la provincia y la emoción y la alegría me impulsan a proclamar que San Vicente y Santa Luisa están de fiesta en el Cielo, compartiendo con nosotros esta hermosa jornada. 350 años, merecen una fiesta grande, un recuerdo memorable de aquéllos que generación tras generación han traído hasta hoy la fuerza y el vigor del Carisma Vicenciano. Niños, jóvenes, adultos, todos estamos aquí porque creemos en un ideal común: la presencia de Jesucristo en los Pobres y la grandeza de la vocación vicenciana en todas sus facetas.
Miembros de AIC, de la AMM, de JMV, MISEVI, SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL, HIJAS DE LA CARIDAD Y PADRES PAÚLES, vivid este día dando gracias a Dios porque hemos conocido a San Vicente y a Santa Luisa, porque los que recogieron la antorcha fueron fieles transmisores y auténticos vicencianos que encarnaron en sus vidas la vivencia del Carisma. ¡Que se note que con ellos estamos dispuestos a cambiar el mundo! ¡que se perciba en la ciudad de Ávila que somos herederos de un sueño, de un proyecto que está vivo, que sigue creciendo, que se toca y se palpa en el corazón de cada vicenciano!
Que dentro de 350 años, los que se reúnan aquí para celebrar que está vivo el Carisma de San Vicente y de Santa Luisa, se encuentren con señas y huellas de la alegría, la paz, la fe y la cordialidad que os invito a vivir en todos los momentos de esta inolvidable jornada.
¡Viva San Vicente de Paúl!
¡Viva Santa Luisa de Marillac!
Seguidamente tuvo lugar la actuación musical prevista: Coro de Talavera y de los coros y grupos que se han presentado al concurso de Himnos vicencianos. Entrega de premios de carteles y canciones. Todo en ambiente festivo de cercanía y gozo de familia unida. El lugar estaba escogido. Era el apropiado para este evento. Centro de Congresos y Exposiciones de Ávila. Lienzo Norte. ¡Enhorabuena a los organizadores!
Inmediatamente dieron comienzo las competiciones finales de Fútbol y Baloncesto y entrega de trofeos. Como éramos muchos, tuvieron lugar en diferentes campos de deporte. ¡Todo perfectamente organizado! Árbitros disponibles para cada lugar, espectadores repartidos con bastante equidad, jugadores entusiasmados y dispuestos a competir y ganar.
Al mismo tiempo, en los Jardines del Palacio de Congresos, tal como estaba programado, se realizaron actividades lúdicas para los niños animadas por el payaso-mago, Gamito. Los pequeños y los mayores tuvieron la suerte de gozar y divertirse mucho. Se cumplió la consigna de San Vicente a Santa Luisa: “Manténgase alegre, Señorita. Con alegría es posible educar bien y transmitir el mensaje de amor del Evangelio”.
A las 12, 00 h tuvo lugar la Conferencia: “La espiritualidad vicenciana, una espiritualidad para hoy” por el ponente: P. Celestino Fernández. C. M. Fue una lección magistral, de contenido profundo y a la vez asequible al entendimiento de todos. Prueba del interés con que fue seguida es la petición de muchos padres y profesores de que se publique en una separata para volverla a releer y saborear.
La celebración de la Eucaristía estaba prevista a las 13,30. H, pero no fue posible comenzar hasta las 14 horas. Era magnífico el espectáculo de la fila multicolor de subida desde el Palacio de Congresos hacia la Santa Iglesia Catedral que se llenó de fieles hasta rebosar. Alrededor de dos mil seiscientas personas participantes en el Encuentro tuvimos la suerte de participar en la Eucaristía del día de la Ascensión, presidida por el Excmo Sr. D. Jesús García Burillo, Obispo de Ávila, y concelebrada por varios Padres Paúles y algunos sacerdotes diocesanos. En la homilía se percibía que el Obispo estaba contento. Sus palabras, además de explicar el Evangelio, irradiaban gozo y satisfacción.
La monición de entrada hacía referencia a los orígenes de la Compañía: Extendió sus sarmientos hasta el mar y sus brotes hasta el gran río…
Terminada la celebración se repitió el espectáculo de la fila de bajada multicolor e interminable. Hacia las 15,30 horas, el prado adyacente a la muralla y el lugar de acceso al Palacio de Congresos se llenaron de grupos de personas con visera o pañoleta blanca. Cada uno con su bocadillo para comer y compartir. El ambiente de familia y gozo se notaba y se escuchaba, de grupo en grupo, de familia en familia. Dada la aglomeración existente, algunos grupos fueron a tomar sus bocadillos a la Casa de Ejercicios La Granja. Desde la parte más alta de allí se apreciaba muy bien la panorámica del espectáculo multicolor.
Y tras la comida tuvo lugar el segundo espectáculo. Eran las 16,30 h. cuando dio comienzo la primera sesión del Musical vicenciano: “Vicente de Paúl y Luisa de Marillac, sembradores de Esperanza”, preparado por D. Manuel Martín, profesor de Diseño informático, Dibujo y Teatro del Colegio La Inmaculada-Marillac. ¡Magnifico!, ¿Genial!, ¡Extraordinario!, ¡Insuperable!. Estas eran las exclamaciones a la salida. Los calificativos no necesitan más comentario… Seguidamente el Centro de Congresos y Exposiciones, Lienzo Norte, acogió a las 18,00 horas la segunda sesión del Musical vicenciano. Con las mismas expresiones y un largo y extendido aplauso se dio fin al encuentro.
Seguidamente se organizó el regreso, no sin antes terminar de saludar a quienes no había sido posible ver entre tanta gente. Cada uno de los participantes se dirigió a su coche o autobús para iniciar el camino de regreso, tras un día de Encuentro gozoso, fraterno y feliz.
¡Gracias Señor de la Vida y del AMOR!
¡Gracias San Vicente!…
¡Gracias Santa Luisa!
¡Gracias a los organizadores!
Un participante del Encuentro


24 mayo, 2010 








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