ENTREVISTA CON EL P.OPEKA C.M.
Bien, hoy recibimos con mucha alegría en nuestra Oficina para la Comunicaciones de la Curia, al P. Pedro Opeka, recientemente llegado a Roma para recibir el Premio Van Thuân 2008, Solidaridad y Desarrollo, concedido por la Fundación San Mateo, en la Solemne Conmemoración del 60 Aniversario de la Declaración Universal de los derechos del hombre, oganizada por el Instituto Pontificio de la Justicia y de la Paz, el día 10 de diciembre de 2008
Vea al final, las fotos de la ceremonia en el Vaticano
Entrevista con el P.Opeka C.M. (Click para ver el video)
P. Pedro ¿cómo has visto tú la ceremonia de la entrega de los premios?
Bueno ha sido una gran ilusión, primero porque era en el Vaticano, en la Santa sede; luego porque fue el cardenal Van Thuân un hombre extraordinario por su fe, su sufrimiento, por su perseverancia en la fe y un ejemplo de lucha y combate por la Iglesia, por la justicia y la paz; luego también en el día del 60 aniversario de la Declaración de los derechos del hombre; por estas tres coincidencias y la cuarta, porque han estado presentes el P. General, con todos sus consejeros y todos los miembros de la Curia, fue una alegría inmensa, porque este premio es de todos los misioneros; porque cuantos son los misioneros que hacen un trabajo extraordinario y que muchas veces no conocen los medios de comunicación.
Pero en ti nos sentimos representados todos. De suerte que aquí tenemos una foto de San Vicente repartiendo el pan a los pobres y el evangelio. Porque de ¿qué serviría hacer muchas obras si no lográramos conseguir que ellos se enteraran de que con el pan material va también el pan de la Palabra?
Exactamente y como miembros de la Congregación de San Vicente de Paúl, yo pienso que el trabajo que hacemos de evangelización y la labor social que hacemos tantos misioneros, tantas religiosas, tantos laicos de la Familia Vicentina,… bueno esto fue un poco para todos. Por eso digo que el trabajo que estamos haciendo a favor de los pobres, los vicentinos en todas las partes del mundo es lo que ha hecho san Vicente y lo que ha hecho Jesús. Por eso yo lo recibo con mucha alegría pensando en todos esos misioneros, porque el trabajo tiene que seguir. El premio es un momento, un momento muy corto, pero el trabajo con los pobres es de mucha perseverancia.
Da mucha alegría oírte hablar así, porque muchas veces suena Pedro Opeka, Pedro Opeka, pero detrás de Pedro Opeka, en el corazón de Pedro Opeka hay un gran amor a la Congregación y el apoyo toda la Congregación: hemos visto a los cohermanos de Congregación de Eslovenia, pero también a tus hermanas de familia venidas de Argentina, y al P. General y toda la Curia junto a tí.
Y los obispos y cardenales Argentinos, que vinieron a abrazarme. Por eso pienso que tenemos que ser humildes como lo fue Jesucristo, como lo fue San Vicente; teniendo contacto con la Reina y con los niveles más altos, él, San Vicente de Paúl, quedó siempre con su corazón cerca de los más pobres. Y esa, pienso, es un poco la particularidad de los vicentinos, que cuando podemos acceder a tener relación sea con los medios de comunicación sea con las personas importantes, sea para servir más a los pobres.
De todos modos el que hoy vengas a esta casa nuestra, a la Curia, nosotros lo interpretamos como una venida a toda la Congregación, porque la Curia representa de algún modo a toda la Congregación. Y entonces en Pedro Opeka no sólo nos sentimos honrados todos, sino que a Pedro Opeka le queremos apoyar todos, con nuestra oración y con nuestra ayuda.
Muchas gracias, porque uno siente, yo me siento siempre muy dentro de la Congregación y estoy realmente muy feliz cuando veo a mis cohermanos, que sea en Francia, que sea en España, que sea en Eslovenia, que sea en América Latina, que sea en Madagascar… el apoyo que recibo con sus oraciones, con el coraje que me dan, con sus palabras de aliento, porque en un combate contra esta pobreza, que es mundial, son importantes los medios de comunicación, y la providencia quiso ponerme un poco más expuesto a la opinión pública, y que así estoy recontento, “refeliz” de que tengo detrás mío a mis cohermanos que me apoyan y sobre todo la Curia y sobre todo el P. General.
Pues esta pequeña Oficina para la Comunicación en la Comunidad, también se siente honrada con tu visita y comprometida contigo.
Muchas gracias y que Dios bendiga en esta Navidad de 2008 y el nuevo año de 2009 a todas las Provincias de la Congregación y a todas las religiosas y a todos los miembros de la Familia Vicentina.


13 diciembre, 2008 








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